Por Manuel Ángel Rodríguez Ramírez
Psicólogo y analista político
Cada persona enfrenta las situaciones de la vida de distintas maneras. ¿A qué se debe esto? Si dos hermanos /hermanas pasan por la misma situación; ¿Por qué la enfrentan de maneras distintas? Estas son algunas de las muchas preguntas que trataremos de responder.
Como bien sabemos, cada persona es un mundo diferente. Es una de las cosas que nos hace tan únicos siendo a la misma vez tan iguales los unos a los otros. Inexplicablemente cada persona reacciona de manera diferente a las situaciones que les suceden a otras que están pasando exactamente por la misma situación. Esto se debe a grandes rasgos a las experiencias vividas, forma de crianza y las ideas preconcebidas que tengamos. Aun siendo hermanos y teniendo la misma forma de crianza, las personas no afrontan los problemas igual.
Los seres humanos somos diferentes y por ende, el aprendizaje es igualmente diferente. Cada uno de nosotros tiene una forma particular de enfrentar las distintas situaciones que la vida nos pondrá de frente y esto se debe a que todos venimos de distintas realidades. Es iluso pensar que por haber vivido bajo el mismo techo y haber tenido el mismo tipo de crianza las personas que convivieron tendrán la misma reacción hacia lo que les suceda. Cada uno de nosotros actuará de acuerdo a las experiencias que ha ido acumulando a través de la vida. Estas decisiones que hacemos, están basadas en todas esas decisiones, hallan sido positivas o negativas.
Es increíble ver como dos hermanos se enfrentan al tema de la muerte de un ser querido de formas diametralmente diferentes. Esto se debe a las ideas que tiene cada cual sobre la misma. Mientras una de esa personas pueda tener una visión cristiana sobre la muerte y verla como el paso a otra vida, es probable que la otra lo vea como el fin sin creer en una vida después de la muerte. Ambas personas, aunque fueron criadas igual y vivieron bajo el mismo techo, tuvieron experiencias diferentes que las hicieron tener ideas contrarias sobre el mismo tema.
Es por esta razón y por muchas otras, que no podemos esperar que las personas reaccionen a las circunstancias de la vida de la misma forma que nosotros lo haríamos. Sus circunstancias de vida son diferentes a las nuestras ya que vivieron otras experiencias que nosotros no tuvimos. Esto lo vemos mas directamente cuando las personas se enfrentan a la muerte de un familiar o a un divorcio. Estas dos experiencias pueden marcarnos para siempre cambiando radicalmente la forma que vemos estos temas. Un menor que su realidad sea crecer con padres divorciados, tendrá una idea diferente a los que crecieron con ambos padres en el hogar. Las experiencias que puedan tener definirán como verán el matrimonio.
Ahora también tenemos que ver cómo es la relación de sus padres. Si es una relación de respeto, aunque estén divorciados, influirá grandemente para ver el matrimonio de una manera positiva. Pero si por el contrario, es un ambiente de peleas y hostilidad entre ambos, verán el matrimonio de una manera negativa.



