█ Angélica Soto Ríos
El municipio de Añasco se fundó el 18 de octubre de 1733, aunque su historia se remonta años antes cuando José de Santiago y un grupo de vecinos se unieron para solicitar la fundación del pueblo e iniciar las gestiones correspondientes, informó Fabián Méndez, médico de profesión y quien se ha dedicado a investigar la historia del mencionado municipio.
Méndez recalcó que, en aquel momento, el territorio formaba parte del partido de San Germán.
El también autor relató que el proceso tomó varios años y enfrentó la oposición de un grupo de personas que no favorecían la fundación, pero “luego de varios trámites y sucesos, se dieron órdenes para hacer el pueblo”.

Según detalló, el nombre Añasco se relaciona con don Luis de Añasco, quien era un teniente del ejército español que llegó a la isla con Juan Ponce de León. Sin embargo, aclaró que este no fue quien impulsó la fundación del municipio.
A Añasco se le conoce como la “Ciudad donde los dioses murieron”, nombre vinculado con la leyenda del ahogamiento del español Diego Salcedo en el río Guaorabo, hoy conocido como el Río Grande de Añasco. Según la leyenda, el cacique Urayoán ordenó a los taínos ahogarlo para comprobar si los españoles eran dioses o mortales.
Como parte de la organización del pueblo, se estableció que debía contar con una iglesia, una plaza pública y la alcaldía. La plaza constituía uno de los principales espacios de encuentro para los habitantes.
“Los que podían vivir frente a la plaza eran los pudientes. Además, los añasqueños se reunían en la plaza pública porque era un sitio de reunión”, puntualizó Méndez.

Asimismo, destacó que la agricultura fue una de las actividades de las que dependió el desarrollo económico del municipio.
A lo largo de su historia, Añasco enfrentó acontecimientos que ocasionaron daños en sus estructuras. Méndez resaltó incendios que destruyeron edificios de madera, así como el terremoto de 1918, que afectó al pueblo y a otros municipios.
Al mencionar estos sucesos, destacó la solidaridad de los añasqueños y la manera en que se ayudaban unos a otros.
Entre las figuras históricas vinculadas con Añasco, nombró a José Adolfo Pesante, quien se desempeñó como alcalde, y a Mariana Bracetti, figura central del Grito de Lares.
Con el paso del tiempo, el municipio experimentó cambios y procesos de modernización. Entre sus lugares de interés figuran la Plaza de Recreo José A. Pesante, la Plaza de Soldado, la Parroquia San Antonio Abad, el Mirador de Añasco, el Salto de la Encantada, el Balneario Tres Hermanos, entre otros.



