Por Angélica Soto Ríos
En reconocimiento a su trayectoria profesional y su compromiso con el bienestar, el Dr. José Ángel Marrero García recibió el Premio Capitán Correa en la categoría de Salud durante la conmemoración del 324 aniversario de la Gesta Heroica del Capitán Antonio de los Reyes Correa, celebrada el pasado miércoles en la Casa Museo Trina Padilla de Sanz, en Arecibo.
Marrero comentó en entrevista con este medio sentirse orgulloso de haber recibido esta distinción, al tratarse del máximo reconocimiento que concede el Municipio Autónomo de Arecibo. Asimismo, aseguró que obtenerlo conlleva la responsabilidad de continuar al servicio de la comunidad.
“Siendo una persona joven, me llena de orgullo. Representa los valores con los que fui criado. El Capitán Correa cuidó a su pueblo durante un ataque y simboliza el compromiso de cuidar a su pueblo y a su gente. Así que este reconocimiento ofrece una responsabilidad enorme de ayudar y poder estar al servicio de la comunidad”, expresó.
Añadió que dedica el reconocimiento a su padre.
“Este reconocimiento definitivamente se lo dedico a mi padre. Desde que nací viví en un lugar donde mi papá, en asuntos de salud, ayudaba a los vecinos, cuidaba a los enfermos y ayudaba a las personas de la calle. Siempre ha estado dispuesto a ayudar a los demás y eso se me inculcó desde pequeño. Tengo un modelo a seguir; mi padre siempre lo ha sido”, afirmó.

Marrero cursó sus estudios en la Escuela de Medicina San Juan Bautista. Se involucró en iniciativas de servicios comunitarios. A lo largo de su trayectoria trabajó en salas de emergencia y posteriormente continuó su formación en medicina estética y regenerativa, área en la que se desempeña como instructor internacional. Actualmente ejerce como médico y continúa ayudando a las personas no solo a mejorar su salud, sino también a comprender que la belleza comienza desde el interior.
Identificó el paso del huracán María como uno de los momentos más determinantes de su carrera. Explicó que, tras las pérdidas que enfrentó junto a su padre, instalaron una carpa en la calle para continuar ofreciendo servicios de salud a la comunidad mientras él también trabajaba en las salas de emergencia. Otro hito en su trayectoria fue la oportunidad de que sus colegas lo necesitaran para representar la medicina estética y posteriormente estar en la presidencia de la Academia Puertorriqueña de Medicina Estética.
Entre sus metas, destacó la aspiración de, junto a su padre, levantar el CDT para ofrecer servicios de salud dirigidos a la comunidad. Además, espera contribuir a la revitalización del pueblo de Arecibo mediante la llegada de nuevos negocios relacionados con la salud y el bienestar. También tiene como meta continuar llevando el mensaje positivo sobre la importancia de la salud y la familia.
Finalmente, Marrero aconsejó a las nuevas generaciones que aspiran a incursionar en el campo de la salud a encontrarse en el servicio.
“La salud no es algo monetario; es ayudar al más necesitado, mirarlo a los ojos y decirle: Que Dios le bendiga. Hay que ver dónde hay necesidad y, en esa necesidad, abrir el corazón. También hay que cuidar a las personas mayores, quienes de igual manera necesitan atención. Los jóvenes son el futuro, pero también tienen que hablar de quienes construyeron ese futuro”, dijo.



