La música y la cultura se sumaron a las herramientas que acompañan el proceso de rehabilitación a través del Proyecto Plenamente Libre, una serie de siete talleres en los que se utilizó el género de la plena para promover espacios de expresión y conexión emocional, así como trabajar la reconstrucción de vínculos familiares y comunitarios entre sus participantes.
Un total de 16 miembros participaron de los talleres en el Instituto de Bellas Artes y Estudios Universitarios del Complejo Correccional de Bayamón, como parte del Programa de Estudios Universitarios para personas privadas de libertad. La iniciativa se desarrolló mediante un acuerdo colaborativo entre la Universidad de Puerto Rico (UPR) y el Departamento de Corrección y Rehabilitación (DCR), coordinado por la Dra. Edna Benítez Laborde y el Programa de Servicios Educativos del DCR.
Los talleres estuvieron a cargo de integrantes de Plena Libre, reconocida agrupación puertorriqueña con más de tres décadas de trayectoria dedicada a la plena y la bomba. Sus integrantes incorporaron al contenido de las sesiones sus experiencias como músicos, autores, pleneros, maestros, artesanos y creadores.
“La rehabilitación también requiere crear oportunidades para que las personas desarrollen capacidades, encuentren formas positivas de expresión y fortalezcan vínculos importantes para su vida en comunidad. Iniciativas como esta nos permiten incorporar la música y la cultura como herramientas que pueden aportar a ese proceso de desarrollo y transformación”, expresó la secretaria del Departamento de Corrección y Rehabilitación, Lcda. Julie Gómez Gómez.
La iniciativa responde al compromiso establecido en el Programa de Gobierno de la gobernadora Jenniffer González Colón de respaldar los procesos de rehabilitación y ampliar las oportunidades para las personas privadas de libertad. Mediante iniciativas educativas, culturales y de desarrollo personal, el DCR continúa ofreciendo herramientas que apoyan su preparación para una futura reinserción en la comunidad.
A través de las siete sesiones, los participantes exploraron distintas dimensiones de la plena mediante experiencias musicales, culturales y creativas. Estas incluyeron percusión básica, creación de música con el cuerpo, aprendizaje de las estructuras tradicionales del género, uso de instrumentos y composición de versos a partir de experiencias personales. También se trabajaron componentes relacionados con la gestión cultural, la creación de libros y la producción de contenidos.
Como parte de la experiencia, los integrantes de Plena Libre compartieron con los participantes sus propias trayectorias y experiencias de vida, incorporándolas al contenido de los talleres como ejemplos de desarrollo, perseverancia y superación.
La iniciativa contó, además, con la colaboración de Juan Negrón y Gadiel Falcón, gestores culturales internos graduados en mayo de 2026 de la Maestría en Gestión Cultural de la UPR. Su conocimiento y apoyo fueron piezas clave para facilitar el desarrollo de las sesiones dentro del contexto correccional. Por primera vez en un proyecto de esta naturaleza, se integraron gestores culturales internos como parte de su ejecución.
“Creemos firmemente en la educación y la cultura como herramientas para abrir caminos y generar nuevas oportunidades de desarrollo. Iniciativas como ‘Plenamente Libre’ reflejan el compromiso de la Universidad de Puerto Rico con una educación accesible y transformadora, que promueve espacios para la expresión, la creatividad y la construcción de comunidad. Nos enorgullece que a través del Programa de Estudios Universitarios para Personas Confinadas podamos continuar contribuyendo a estos procesos de aprendizaje y rehabilitación mediante el arte y la cultura”, indicó la Dra. Mayra B. Charriez Cordero, rectora interina del Recinto de Río Piedras de la UPR.
“Cuando hablamos de rehabilitación, hablamos también de brindar herramientas que ayuden a cada persona a reconocer sus capacidades y prepararse para construir nuevas oportunidades. En estos talleres, la plena se convierte en un vehículo para la expresión, la creatividad y la reflexión, utilizando además una manifestación cultural profundamente puertorriqueña”, añadió la secretaria.
La serie de talleres culminó con un “plenazo” en el estudio de música del Instituto de Bellas Artes y Estudios Universitarios. Durante la actividad, los 16 participantes interpretaron versos originales compuestos como resultado de su proceso de aprendizaje, acompañados por los integrantes de Plena Libre y sus instrumentos.
Para los miembros de Plena Libre, esta primera iniciativa de responsabilidad social trascendió el componente musical.
“Ha sido una experiencia profundamente conmovedora y aleccionadora para todos nosotros; una vivencia que nos marca y que esperamos firmemente repetir en el futuro”, expresaron portavoces de la agrupación.
Plenamente Libre formó parte de las experiencias desarrolladas en el Instituto de Bellas Artes y Estudios Universitarios mediante el Programa de Estudios Universitarios para Personas Confinadas. Con este esfuerzo, Plena Libre, la Universidad de Puerto Rico y el Departamento de Corrección y Rehabilitación destacan el poder transformador de la música, la palabra y la cultura como herramientas de rehabilitación, educación y conexión humana.



