InicioPuntos de VistaEl engaño de los comités: Es momento de pasar del burocratismo a...

El engaño de los comités: Es momento de pasar del burocratismo a la solución real

Dr. Edgar León Ayala

La tentación histórica de la administración pública ante cualquier crisis es siempre la misma: crear un comité. Ante un problema de seguridad, de salud, de economía o de infraestructura, la respuesta automatizada de la clase política consiste en convocar reuniones, redactar reglamentos interminables, firmar acuerdos de intenciones y repartir cargos honoríficos.


Sin embargo, esta práctica no es más que una ilusión de gestión. Un comité no pavimenta una calle, no detiene la inseguridad ni genera empleos. Crear comités no resuelve nada; da la impresión de ofrecer soluciones, pero en realidad es un engaño.


La falacia de la burocracia defensiva


Pongámoslo en una perspectiva realista y cotidiana. Si un delincuente te dispara en la calle, nadie en su sano juicio detiene la agresión convocando a una mesa de diálogo o formando un comité multidisciplinario para analizar la balística. La respuesta exige acción inmediata, instinto, herramientas eficaces y resolución.


Lo mismo ocurre con los grandes problemas sociales. Cuando las familias sufren escasez, trámites interminables o servicios colapsados, la creación de una nueva secretaría adjunta o de una comisión interinstitucional solo añade eslabones a una cadena ya de por sí inoperante. Cada nueva oficina consume presupuesto, genera más puestos inútiles y aleja al Estado de lo verdaderamente importante: aliviar el sufrimiento de la gente mediante la acción directa.


El verdadero propósito del Estado y la trampa del gigantismo gubernamental


Para eso existe el gobierno: para garantizar orden, seguridad, justicia y bienestar, no para convertirse en una agencia de colocación de amigos y recomendados.


El crecimiento desmedido del aparato estatal solo ha servido para inflar planillas, asfixiar las finanzas públicas y entorpecer la vida de los ciudadanos con regulaciones absurdas. Lo único que hace el gobierno central al expandirse es crear posiciones que sirven a la burocracia, pero que le dan la espalda al público. Cada peso destinado a mantener estructuras administrativas infladas es un recurso que se le roba a la educación, a la salud y a la infraestructura productiva.

  • La solución es simple: Menos burocracia, más automatización y creatividad
    Es momento de aplicar el conocimiento y la creatividad para resolver los problemas de raíz, no para enredarlos más. La solución no requiere de más juntas directivas ni de comisionados especiales; requiere de principios directos y eficientes:
  • Reducir el gobierno central: Disminuir el tamaño de las estructuras burocráticas innecesarias, eliminando cargos duplicados y secretarías que solo sirven para obstaculizar el flujo de recursos y decisiones.
  • Automatizar funciones: Aprovechar la tecnología para transparentar y agilizar los procesos. Muchísimos trámites y controles que hoy requieren la intervención de decenas de funcionarios pueden resolverse mediante sistemas digitales eficientes, reduciendo la discrecionalidad, la corrupción y los tiempos de espera.
  • Apostar por la competencia y la descentralización: Dar autonomía real a las comunidades y a los niveles locales para resolver sus propios desafíos con agilidad, sin tener que esperar la autorización de una lejana capital llena de burócratas.


Gobernar no es acumular papel ni simular trabajo a través de comités. Gobernar con eficacia es simplificar la vida de los ciudadanos, reducir el peso del Estado sobre los bolsillos productivos y utilizar el conocimiento técnico y la creatividad humana para ofrecer resultados tangibles. Ya basta de engaños administrativos; es hora de solucionar.

RELATED ARTICLES

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí

Las Más Leídas

Comentarios Recientes

G A Giles, director del Museo de la Base en Logran rescatar el histórico Teatro Roxy de Aguadilla