Por Angélica Soto Ríos
Reducir, reutilizar y reciclar resultan ser algunas alternativas para contribuir a la disminución de residuos que llegan a los vertederos, según informó Odalis Colón, administradora del Museo del Reciclaje, ubicado en Hatillo.
Colón señaló la importancia de estas prácticas debido a que algunos vertederos en Puerto Rico enfrentan retos relacionados con el espacio disponible y por posibles impactos ambientales.
Explicó que el plástico es uno de los materiales más contaminantes y que puede ser recuperado para evitar que termine en los vertederos y en las costas. “Es un derivado del petróleo y por eso se convierte en un producto bien químico. Aparte de que dura muchos años en el planeta y sigue convirtiéndose en micropartículas que aún dificultan más la recolección y recuperación.
Definitivamente podemos hacer tantas cosas con este material para que no llegue a los vertederos ni a las costas, que ahí es donde más lo encontramos”, detalló.
Ante esto, Colón resaltó que se pueden adoptar acciones desde el consumo diario para contribuir a reducir la producción de residuos. Como ejemplo, mencionó optar por una barquilla al comprar un mantecado en lugar de un vaso.
Planteó también que para manejar correctamente los residuos sólidos es necesario conocer los materiales, identificar qué alternativas existen para estos y saber dónde pueden llevarse para ser reciclados.
La administradora recalcó que el reciclaje no es la única opción para atender el problema, sino que forma parte de las alternativas dentro de las llamadas tres R: reducir, reutilizar y reciclar. Destacó que reducir el consumo y reutilizar productos son acciones que pueden realizarse antes de reciclar.

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“Si no puedes reducirlo ni reutilizarlo entonces lo reciclamos”, dijo. Colón sostuvo que todavía “hace falta mayor educación sobre el manejo de residuos sólidos en Puerto Rico, además de esfuerzos y apoyo gubernamental”. A su vez, apuntó que hay mayor interés entre los jóvenes. “Ahora mismo mayormente en los jóvenes se está levantando un movimiento bien bonito de lo que es esa conciencia de manejo de residuos porque están viendo la gravedad del asunto”, comentó.
Fomentar la educación y crear un cambio en conciencia sobre el manejo correcto de residuos sólidos es parte de la misión que tiene el Museo del Reciclaje. Aparte de la educación, fomentan la investigación y la creación de arte con materiales reciclables.
El espacio cuenta con una sala educativa en la que se presentan materiales orgánicos e inorgánicos, sus características y alternativas para su manejo, entre otras informaciones relacionadas con las leyes y los vertederos en Puerto Rico. Como parte del recorrido para grupos, los visitantes pueden explorar la planta de reciclaje de Reciclaje del Norte y el laboratorio RE-LAB, donde se realizan investigaciones y se trabaja con materiales reciclables para crear productos funcionales y artísticos.
La administradora mencionó que también desarrollan iniciativas como el Mercadillo, un espacio en el que se visibilizan proyectos y microempresas locales. Entre otras iniciativas figuran Tardes de Museo y un programa de voluntarios.
La visión del Museo del Reciclaje es impulsar una sociedad más responsable en el manejo de materiales y recursos, fomentar la economía circular, así como promover el bienestar de los seres vivos y los recursos naturales.



