Por Ishabel Cora | Centro de Periodismo Investigativo
El turista estadounidense Jeremy Randy Del Valle, de 34 años, se declaró culpable de ocasionar la muerte del viequense Carlos A. Cruz Morales mientras conducía un vehículo de motor de forma imprudente o negligente, y por abandonar la escena aquel 25 de abril de 2024. Cumplirá 18 meses de cárcel seguido de seis años de probatoria.
Dos años después de que Del Valle causara la muerte de Cruz Morales, el juez Alexis Álvarez del Valle del Tribunal de Primera Instancia de Fajardo emitió la sentencia en un caso que ha removido la indignación entre los viequenses.
El viequense Cruz Morales, de 39 años, transitaba en una motora por la carretera La Esperanza en Vieques cuando un turista residente del estado de Virginia, lo impactó mientras conducía un vehículo de motor. Cruz Morales falleció ese mismo día.
El Departamento de Justicia dijo en un comunicado de prensa que la investigación requirió análisis científicos especializados que permitieron establecer que Del Valle conducía a exceso de velocidad al momento del accidente.
Mientras la familia del fallecido reaccionó insatisfecha con la sentencia, varios jóvenes viequenses manifestaron al Centro de Periodismo Investigativo (CPI) su frustración por el tiempo que le tomó al Departamento de Justicia atender el caso. La vista de sentencia fue pospuesta en más de una ocasión.
Denuncian privilegio de turistas en Vieques
El caso de Cruz Morales es un ejemplo de que “los turistas no tienen consecuencias de nada”, dijo Adriana T. Cepeda Clark, de 20 años, viequense y estudiante de Comunicaciones en la Universidad de Puerto Rico en Río Piedras.

Foto por Diana Ramos Gutiérrez | Centro de Periodismo Investigativo
Según Cepeda Clark, es común la decepción que sienten los residentes en Vieques al ver cómo las autoridades manejan las violaciones de ley cometidas por los turistas en la Isla Nena.
Cepeda Clark es parte de un grupo de jóvenes viequenses que hace dos años participó del proyecto de alfabetización mediática y periodismo ciudadano Medioscopio del CPI. Durante el transcurso del proyecto, los jóvenes expresaron su preocupación y molestia por el trato diferenciado que dicen que reciben los turistas en Vieques por parte de las autoridades locales y las agencias del gobierno central.

Tras la sentencia en el caso de la muerte de Cruz Morales, los jóvenes reaccionaron.
“El Gobierno le ríe las gracias a ciertas acciones de los turistas, daños a la propiedad y cosas así”, expresó la viequense Julianis Fernández Quiles, de 20 años y participante de Medioscopio.
Asimismo, Yamila Quiles Díaz, de 14 años, denunció la forma en que guardias y policías se hacen de la vista larga cuando los turistas estacionan sus carritos de golf en lugares no permitidos por la Ley de Vehículos y Tránsito de Puerto Rico.
Las jóvenes coincidieron en que las autoridades necesitan ponerle límites a los turistas.

Foto por Brandon Cruz González | Centro de Periodismo Investigativo
“Yo espero que ahora empiecen a tomar medidas para que los turistas se hagan responsables de las cosas que hacen, porque no se les puede dejar salir siempre con la suya”, comentó Cepeda Clark.
“Yo sé que eso [la sentencia] no va a reponer la vida de él, pero no se le hizo la justicia que merecía”, expresó por su parte Yamelia Díaz Carmona, de 52 años y residente de Vieques.
De acuerdo a Díaz Carmona, la forma en la que el Departamento de Justicia atendió el caso es preocupante y poco empática. Incluso, la residente viequense cuestionó si la sentencia hubiese sido la misma para un residente de Puerto Rico si cometiera alguna infracción o delito en cualquier jurisdicción de los Estados Unidos.
“Estas personas vienen de afuera y hacen lo que quieren hacer… no hay respeto por nuestra Isla, ese es mi pensar”, añadió Díaz Carmona.
Tanto Cepeda Clark como Díaz Carmona comentaron que la falta de iluminación en áreas del sector La Esperanza en Vieques, así como el área conocida como El Gallito, cerca al aeropuerto Antonio Rivera Rodríguez, resultan en poca visibilidad en la carretera y pone en riesgo la seguridad de los viequenses. A esto se le suman las carreteras angostas y el flujo de caballos por las calles y carreteras de la Isla Nena.
“Situaciones como estas causan inseguridad en la gente porque imagínate tú ir caminando por ahí de lo más tranquilo y que de la nada venga alguien, te atropelle y te deje tirado en la calle…”, puntualizó Cepeda Clark.



