Con el corazón encogido por la tristeza y una profunda nostalgia, la alcaldesa de Vega Alta, María M. Vega Pagán, recibió la noticia de la partida del exalcalde Ramón Luis Rivera, describiéndolo como un gigante del servicio público.
“Ramón Luis dejó una profunda huella, que marcó de forma indeleble el destino de nuestra isla, de su amado Bayamón y de todos los que creemos en la dignidad de la estadidad”, acotó la a Ejecutiva Municipal.
Indicó Vega Pagán que la ausencia física de Ramón Luis, deja un vacío inabarcable en el alma de nuestro pueblo, pero su legado permanece intacto como un faro de rectitud, templanza y amor desmedido por Puerto Rico.
Para los vegalteños, refirió la alcaldesa, Ramón Luis siempre representó al vecino solidario y al líder visionario que transformó la gestión municipal en un apostolado de cercanía con la gente.
“Su obra monumental al frente de Bayamón, no solo modernizó la administración local, sino que estableció un estándar de excelencia y probidad moral que inspiró a generaciones enteras de servidores públicos a caminar con la frente en alto y las manos limpias”, aseveró.
Dijo también Vega Pagán que en este momento de dolor, resulta inevitable reflexionar sobre su batallar incansable por la igualdad de derechos para nuestra tierra bajo la bandera de la estadidad, ideal que defendió con convicción inquebrantable, altura intelectual y una elegancia cívica insustituible.
“Ramón Luis entendió como pocos que el progreso y la justicia social marchan de la mano de los valores democráticos más puros, dedicando cada latido de su existencia a ensanchar los horizontes de nuestra convivencia colectiva”, adjudicó.
Le expresó a su hijo, el actual alcalde de Bayamón, Ramón Luis Rivera Cruz, a su familia, a sus seres queridos y a todo el pueblo hermano de Bayamón, sus sinceras condolencias y un abrazo solidario cargado de fe y consuelo espiritual.



