InicioNacionalesSierra Club denuncia ante el Consejo Municipal de Nueva York riesgos de...

Sierra Club denuncia ante el Consejo Municipal de Nueva York riesgos de Proyecto Esencia

La directora de Sierra Club Puerto Rico, Hernaliz Váquez Torres advirtió ante el Consejo Municipal de Nueva York que el Gobierno de Puerto Rico contempla otorgar cerca de $500 millones en créditos contributivos al Proyecto Esencia mientras permanecen sin resolver interrogantes fundamentales sobre el agua que necesitaría para operar y sus impactos sobre los ecosistemas, las costas y la permanencia de las comunidades en la zona.

“Hoy se le está pidiendo a Puerto Rico que extienda beneficios contributivos sustanciales a un desarrollo de lujo en Cabo Rojo mientras permanecen sin resolver preguntas fundamentales sobre el suministro de agua del proyecto. Las personas que viven allí serían quienes enfrentarían las consecuencias para su costa, sus ecosistemas y su capacidad de permanecer en sus comunidades”, expresó Vázquez Torres ante el comité.

La posición de la organización se presentó durante la vista pública del Comité de Asuntos Culturales y Relaciones Internacionales del Consejo Municipal de Nueva York, celebrada el lunes. Durante la audiencia se consideraron cuatro resoluciones relacionadas con Puerto Rico, entre ellas la Resolución 494, que expresa solidaridad con las personas y organizaciones que buscan detener Proyecto Esencia.

Durante su deposición, Sierra Club respaldó la aprobación de la Resolución 494 y planteó que las preocupaciones en torno a Esencia trascienden el impacto ambiental del proyecto e involucran asuntos de disponibilidad de agua, acceso público a las costas, desplazamiento, cambio climático y el uso de recursos e incentivos públicos.

La organización estableció un paralelo entre la controversia actual en Cabo Rojo y la lucha comunitaria que culminó con la protección del Corredor Ecológico del Noreste. En aquel caso, comunidades y organizaciones enfrentaron propuestas de desarrollos turísticos que contemplaban más de 3,000 unidades turísticas y residenciales y tres campos de golf, en una región donde ya existían preocupaciones por la disponibilidad de agua y la protección de hábitats naturales.

“Esa protección ha servido para propósitos que van más allá de preservar el hábitat de la vida silvestre. El plan de recuperación municipal de Luquillo informa que los humedales del Corredor funcionaron como una barrera natural contra los vientos y las marejadas ciclónicas, y absorbieron agua de lluvia durante los huracanes Irma y María. El mismo paisaje que fue defendido por el tinglar y para el disfrute público también desempeñó funciones importantes para las personas durante una emergencia. El Corredor le enseñó a nuestro capítulo que el valor de una costa no puede medirse únicamente por lo que alguien propone construir sobre ella ”, afirmó Vázquez Torres.

La líder ambiental destacó en su ponencia que la Autoridad de Acueductos y Alcantarillados indicó que la planta de filtración de Betances, que suple a Cabo Rojo, no cuenta con la capacidad para satisfacer la demanda estimada del proyecto de aproximadamente 1.25 millones de galones de agua diarios.

La organización sostuvo además que estas interrogantes sobre el agua cobran mayor importancia ante los escenarios climáticos que enfrenta Cabo Rojo, entre ellos condiciones más calientes y potencialmente más secas, inundaciones costeras y el riesgo de intrusión salina en los recursos de agua dulce.

“Un proyecto de esta escala no debe seguir adelante bajo la premisa de que los riesgos que permanecen sin resolver podrán manejarse después de que el terreno haya sido transformado”.

Durante la vista, Vázquez también cuestionó el uso de incentivos contributivos públicos para un proyecto de esta magnitud. La organización señaló que la Compañía de Turismo de Puerto Rico confirmó un crédito contributivo estimado de $497,691,636.80, distribuido entre seis fases, y aclaró que su recomendación condicionada no certificaba la existencia de agua suficiente para el proyecto.

“Esa inversión pública obliga a examinar no solamente cuánta actividad económica o cuántos empleos promete generar el proyecto, sino quién se beneficiará, qué costos asumirán las comunidades y si las personas que actualmente viven en Cabo Rojo podrán continuar residiendo allí. Una economía puede crecer en el papel mientras a las personas que han construido su vida en Cabo Rojo se les hace cada vez más difícil quedarse”, advirtió Vázquez Torres.

Vázquez Torres solicitó al comité que adelante la Resolución 494 para que sea considerada y aprobada por el pleno del Consejo Municipal de Nueva York.

“Insto al Comité a adelantar la Resolución 494 y al pleno del Consejo Municipal de Nueva York a aprobarla. Apoyen a las personas de Cabo Rojo en su reclamo para detener Proyecto Esencia. Su agua y su costa son pilares de la vida comunitaria, y su futuro no debe ponerse en riesgo por un desarrollo exclusivo respaldado por beneficios contributivos públicos”, concluyó Vázquez Torres.

RELATED ARTICLES

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí

Las Más Leídas

Comentarios Recientes

G A Giles, director del Museo de la Base en Logran rescatar el histórico Teatro Roxy de Aguadilla