Cientas de personas formaron ayer una cadena humana en la orilla del balneario del Escambrón para exigirle al alcalde de San Juan, Miguel Romero, que desista de construir un estacionamiento para 950 automóviles en el Parque del Escambrón. El proyecto cedería el predio por 60 años a una empresa privada, en una zona de desalojo expuesta a marejadas, maremotos e inundaciones.
«La belleza incomparable del balneario del Escambrón sería destruida por una mole de cemento ubicada justo a la entrada del parque costero, una zona catalogada como zona de desalojo, sujeta a marejadas ciclónicas, maremotos e inundaciones. El alcalde y su burocracia municipal insisten en repetir los mismos errores de planificación que en el pasado posibilitaron la construcción de la larga hilera de edificios que bloquea la vista al mar desde Isla Verde hasta El Condado», expresó Sonia Palacios, portavoz de Escambrón Unido.
Según el grupo, el Municipio otorgará el derecho de superficie del predio por 60 años a los dueños del antiguo American Parking System, que hoy opera bajo el nombre de Smart Parking System.
“La prensa del país ha documentado el historial de los dueños de esa empresa. Ese historial incluye evasiones contributivas millonarias, una quiebra administrativa y participación en escándalos de corrupción junto al exsenador Jorge de Castro Font”, destacó Palacios. «La ceguera imperdonable de Romero no solo evidencia su insensibilidad ante la naturaleza y su pobre visión urbanística, sino que responde a los intereses privados de donantes de su partido político a quienes les otorgará el derecho de superficie del predio por 60 años», reiteró.
Escambrón Unido advirtió que la ampliación y privatización del estacionamiento triplicaría la cantidad de vehículos en la zona. Eso elevaría la temperatura del área y aumentaría la contaminación por aceites que terminarían en el mar. También encarecería la entrada al parque, que hoy ronda los $7 por automóvil.
«Ya estamos cansados de este gobierno empeñado en imponer un modelo de desarrollo centrado en la construcción, la destrucción del medio ambiente y el desplazamiento de las comunidades. No podemos seguir midiendo el progreso a base de la cantidad de sacos de cemento y automóviles que se venden al año. Mientras las ciudades del mundo se mueven para recuperar zonas verdes donde había asfalto o cemento, adaptándose al incremento del nivel del mar, a la erosión costera y al aumento del calor en la superficie marina, nosotros seguimos construyendo ignorando la realidad del cambio climático», sostuvo la portavoz.
Para Escambrón Unido, el progreso debe medirse por el aumento en la calidad de vida de la gente, la preservación del entorno natural y el desarrollo sostenible.
«Exigimos al alcalde Miguel Romero que escuche al pueblo y desista de la construcción del estacionamiento en El Escambrón», concluyó Palacios.



