El expresidente de la Cámara de Representantes, José Aponte, insistió que si Puerto Rico fuera un estado de la unión, el nivel de reembolso del programa Medicaid fluctuaría entre el 90 y 93 por ciento.
“El problema real sobre Medicaid, es el estatus político, la actual condición colonial. Debido a que Puerto Rico no es un estado, se recibe un tope fijo máximo de apenas de un 55 por ciento de reembolso de gastos asociados al programa Medicaid, el resto tiene que ser colocado por el gobierno estatal. En la mayoría de los estados, el porcentaje mínimo es de 85 y el promedio real fluctúa entre el 90 y 93 por ciento. Esa es la realidad que nadie puede negar”, dijo Aponte.
“El acuerdo para alcanzar el nivel de 76 por ciento que tenemos ahora fue logrado en el 2021 por un periodo de cinco años, el cual expira el 30 de septiembre de 2027. La primera extensión del reembolso se hizo después del huracán María y duró por dos años, hasta el año fiscal federal (inicia el 1 de octubre y culmina el 30 de septiembre) 2019. Después se han realizado extensiones, incluyendo la actual. Pero la verdad es que el nivel es de 55 por ciento y eso es demasiado bajo. La razón es que somos una colonia, por eso la única solución es ejecutar la voluntad del Pueblo de Puerto Rico que reclamado la estadidad”, agregó el también Presidente de la Comisión de Asuntos Federales y de Veteranos.
Medicaid es el programa federal que sufraga los costos relacionados al Plan Vital de salud pública, la llamada ‘Reforma de Salud’, que brinda un plan médico a personas de escasos recursos económicos en nuestra Isla. El costo de proveer servicios de salud a sobre 1.5 millones de vidas sobrepasa los $2,300 millones anuales.
“Este asunto es vital para Puerto Rico, pues estamos hablando de la salud de alrededor de 700,000 puertorriqueños si regresamos al nivel de 55 por ciento. En Puerto Rico, los ciudadanos estadounidenses pagan lo mismo por Medicaid que en los estados, sin embargo, por ser una colonia, recibimos sobre 30 por ciento menos. Tenemos que ser estado, sólo así garantizamos que no exista un precipicio fiscal en fondos federales para Medicaid”, concluyó Aponte.



