Con la mirada puesta en el legado que recibirá la próxima generación, el alcalde de Vega Baja, Marcos Cruz Molina, presentó ante la Legislatura Municipal el presupuesto general para el año fiscal 2026-2027. Bajo la visión «Vega Baja 250: Marcando el Futuro, dejando huellas en nuestra Historia», la propuesta busca equilibrar la responsabilidad fiscal con una inversión social profunda de cara a la celebración del 250 aniversario de la ciudad.
El presupuesto consolidado de $51 millones refleja una administración que prioriza el bienestar del ciudadano común. «Este no es solo un documento financiero; es el mapa de ruta que nos guiará hacia nuestra gran celebración, enfocado en nuestra gente como principio rector», destacó el primer ejecutivo municipal.
Una ciudad que se transforma – El plan de trabajo para este año se aleja de las estructuras tradicionales para enfocarse en una renovación urbana resiliente y sostenible. Entre los pilares más destacados se encuentran:
Espacios para la Comunidad: Se proyecta una inversión superior a los $25 millones en fondos combinados para revitalizar íconos culturales como el Teatro América y el Museo Casa Alonso, además de la modernización de plazas y centros comunales.
Seguridad y Tecnología – A través de la iniciativa «Vega Baja Ciudad Segura», se destinarán $2.5 millones para integrar tecnología de vigilancia preventiva, reforzando la paz en comunidades y zonas turísticas.
Justicia Laboral – Como medida para fortalecer el servicio público, el alcalde anunció un aumento en el salario básico de la Policía Municipal a $2,500 mensuales y un incentivo especial por aumento en el costo de vida de $600 para los empleados del municipio.
Bienestar y Futuro – Más allá de la infraestructura física, el mensaje enfatizó la importancia del tejido social. La creación de un nuevo Centro Integral para adultos mayores en la antigua Escuela Ofelia Díaz y la expansión de servicios para niños con autismo en los centros Early y Head Start son ejemplos del enfoque humano de esta propuesta.
En el ámbito económico, la ciudad se prepara para un nuevo auge con la llegada de nuevos concesionarios de autos y el desarrollo de polos gastronómicos, lo que promete dinamizar la economía local y generar nuevas experiencias de empleo.
«Vega Baja lo tiene todo. Es nuestra responsabilidad preservar lo que nos trajo aquí mientras construimos lo que vendrá», concluyó Cruz Molina, invitando a la ciudadanía a ser parte activa de esta transformación histórica.




