Por Angélica Soto Ríos
Los arrecifes de coral enfrentan amenazas constantes a nivel global, principalmente el cambio climático asociado al aumento de dióxido de carbono y otros gases de efecto invernadero, el incremento en la temperatura del mar y el impacto de los huracanes, informó el director ejecutivo del Institute for Socio-Ecological Research (ISER Caribe), Braulio Quintero.
Agregó que, a nivel local, las principales amenazas están relacionadas con la actividad humana, como las escorrentías de aguas usadas hacia el mar, el anclaje de embarcaciones en arrecifes de coral, el desecho de residuos y la filtración de plásticos.
Quintero detalló que, como consecuencia de estas amenazas, estos sistemas naturales pueden verse más vulnerables a enfermedades y al blanqueamiento coralino.
En cuanto al impacto de los megaproyectos en estos ecosistemas, indicó que, en proyectos como Esencia, el principal impacto está relacionado con las escorrentías pluviales y el aumento de la sedimentación hacia el mar. Sin embargo, señaló que no solo afectaría a los arrecifes de coral, sino también a los manglares y las praderas marinas, debido a la interconexión entre estos ecosistemas.
Enfatizó que los arrecifes de coral son ecosistemas vivos de gran valor. “En áreas tropicales y subtropicales, albergan hasta el 25% de la diversidad marina. Además, protegen a las comunidades costeras al servir como la primera línea de defensa contra las marejadas, al reducir la energía de las olas que llegan a la costa. Asimismo, constituyen una fuente de alimentos, recreación y actividad turística”.
Sobre si los arrecifes de coral enfrentan una crisis en Puerto Rico, el director ejecutivo de la organización sin fines de lucro consideró que no, pero afirmó que sí hay una urgencia. “No diría que están en crisis. Creo que más que eso, están amenazados y hay una urgencia de parte de quienes manejan estos recursos para hacer algo, y así poder estabilizar y promover la restauración a un paso más ligero”, sostuvo.
“Lo importante es recalcar que hay organizaciones como ISER Caribe que están trabajando para restaurar los arrecifes de coral y estamos viendo resultados positivos con la estrategia que estamos utilizando: traer colonias al laboratorio, fragmentarlas, reducir su tamaño, montarlas en discos y luego volver a propagarlas al arrecife. Estamos viendo una sobrevivencia relativamente alta, de más del 90%”, añadió.
Abundó que en los discos se montan fragmentos que se unen y forman una colonia y que, a partir de alrededor de tres años son colonias independientes y ecológicamente viables, un proceso que de manera natural tomaría más tiempo. “Lo que nosotros estamos haciendo en el vivero y trasplantando es acelerar el proceso de crecimiento del coral. Este proceso lo realizamos con permiso y en cumplimiento con leyes y reglamentos de Puerto Rico y Estados Unidos”, aclaró.
Para contribuir con los esfuerzos de conservación, Quintero aconsejó a la ciudadanía a divulgar información sobre el mar, aumentar los esfuerzos educativos y ser más conscientes en cuanto a la protección de los recursos, evitando el desecho de residuos en los cuerpos de agua.
“Seamos conscientes de que los arrecifes de coral están ahí y que debemos cuidarlos, protegerlos y defenderlos porque, aunque estén debajo del mar, son de gran valor”, recalcó.
Además, consideró que para que las políticas públicas ante la protección de los arrecifes de coral sean más efectivas se deben considerar tres cosas: “recursos en las agencias para que implementen leyes, presupuesto para esos recursos y una ciudadanía consciente de lo que está en los libros”.
Quienes deseen conocer más sobre los arrecifes de coral y de la labor que realiza la organización pueden acceder a la página oficial de ISER Caribe en www.isercaribe.org, así como a sus redes sociales.
Las personas interesadas en participar como voluntarios o coordinar orientaciones pueden comunicarse al 787-476-1353 o a través del correo electrónico iser@isercaribe.org.




