Tras las recientes muertes reportadas en Puerto Rico asociadas a episodios de calor extremo, la representante del Partido Independentista Puertorriqueño (PIP), Nelie Lebrón Robles, insistió hoy en la necesidad de que el Gobierno adopte medidas concretas para prevenir y mitigar los efectos de las altas temperaturas tal y como propuso desde hace mas de un año en el Proyecto de la Cámara 555.
“Estas muertes nos recuerdan, de la manera más dolorosa, que el calor extremo no es una incomodidad ni un fenómeno pasajero. Es un riesgo real para la vida y la salud de nuestra población, particularmente cuando se combina con la falta de acceso a espacios adecuados para protegerse de las altas temperaturas”, expresó Lebrón Robles.
La representante por acumulación señaló que Puerto Rico enfrenta cada vez con mayor frecuencia períodos de calor intenso que requieren una respuesta gubernamental planificada, preventiva y multisectorial. A su juicio, esperar a que ocurran tragedias para reaccionar constituye un fracaso de política pública.
“Tenemos que dejar atrás la lógica de actuar después de la emergencia. La respuesta del Gobierno no puede limitarse a emitir advertencias cuando las temperaturas ya son peligrosamente altas. Necesitamos establecer mecanismos permanentes para identificar los riesgos, proteger a las poblaciones más vulnerables y reducir la exposición al calor extremo”, sostuvo.
Lebrón Robles destacó, además, que las consecuencias del calor extremo pueden ser particularmente graves para personas mayores, personas con condiciones de salud, niños y niñas, trabajadores que laboran al aire libre y comunidades que enfrentan dificultades para acceder a espacios frescos o a sistemas adecuados de climatización.
La legisladora independentista recordó que el proyecto 555, de su autoría junto a la delegación del PIP, busca establecer un marco de política pública dirigido a atender y mitigar los efectos del calor extremo en Puerto Rico y reclamó que la discusión de la medida cobre mayor urgencia ante los acontecimientos recientes. También anunció la radicación del proyecto 1355que busca hacer un mandato de ley que se informen las muertes y hospitalizaciones directamente causadas por el calor extremo, establecer la política pública para recopilar esta estadística y otros fines, y la Resolución Conjunta 346 para desarrollar una campaña educativa a la población sobre la necesidad de la reforestación urbana como parte del plan de mitigación del calor extremo.
“Cada vez que hablamos de calor extremo estamos hablando también de desigualdad. No todas las personas tienen las mismas posibilidades de refugiarse del calor, pagar el consumo de electricidad de un acondicionador de aire o trasladarse a un lugar más fresco. Por eso, la respuesta tiene que ser una política pública que considere las condiciones reales en las que vive nuestra gente”, afirmó.
Lebrón Robles emplazó a la Legislatura y a la actual administración a tratar el calor extremo como un asunto de seguridad y salud pública que requiere planificación a largo plazo, coordinación entre agencias y medidas de prevención.
“Las muertes recientes no pueden convertirse en una estadística más. Tienen que servir como una llamada de alerta. El Gobierno tiene la responsabilidad de anticiparse al riesgo y proteger vidas. El proyecto 555 ofrece una oportunidad para comenzar a construir esa respuesta. Lo que hace falta ahora es voluntad para actuar”, concluyó Lebrón Robles.



