Al conmemorar sus 50 años de fundación, el Centro de Estudios Avanzados de Puerto Rico y el Caribe (el Centro) celebró su vigésima tercera colación de grados, en la que 133 nuevos estudiantes completaron sus grados de maestría y doctorado. Ahora éstos se incorporan a una comunidad de egresados que por décadas ha contribuido al estudio, la investigación y la preservación del patrimonio histórico y cultural de Puerto Rico y el Caribe.
Durante las pasadas cinco décadas, el Centro ha servido a más de 3,000 estudiantes a través de sus cursos cortos, programas académicos y ofrecimientos especializados. Asimismo, más de 1,300 estudiantes han obtenido grados de maestría y doctorado, consolidando al Centro como una de las principales instituciones académicas dedicadas a la formación avanzada en historia, patrimonio, cultura y estudios caribeños.
En su saludo a la clase graduanda, la Dra. Laura Gorbea, rectora interina del Centro, destacó la visión fundacional de Don Ricardo Alegría, quien concibió la institución como un hogar intelectual desde el cual estudiar con rigor la historia y la experiencia de Puerto Rico y el Caribe. Citando la convicción de Alegría de que “quienes más y mejor conocen su patria la amarán más, y por lo tanto la servirán mejor”, la rectora invitó a los graduandos a asumir el conocimiento como una responsabilidad pública y como una herramienta para servir mejor a nuestros pueblos.
La ceremonia también sirvió para resaltar la calidad y diversidad de los trabajos de investigación producidos por la clase graduanda. Entre los temas abordados figuran estudios sobre Julia de Burgos, la fotografía histórica puertorriqueña, los murales de Santurce, la plena, la gentrificación y la arqueología en nuestras playas. Según expresó la Dra. Gorbea, estos proyectos evidencian un deseo común de “aportar conocimiento para comprender mejor nuestra realidad y encontrar nuevas posibilidades para transformarla”.
Como parte de la conmemoración del cincuentenario, los graduandos portaron una cinta dorada conmemorativa que incorpora una nueva imagen institucional. Este distintivo marca el inicio de una nueva etapa para el Centro, mirando hacia el futuro sin desprenderse de su fundamento: el nombre, la misión y el legado de la casa intelectual fundada por Don Ricardo Alegría.
Por su parte el Lcdo. Reynaldo Alegría, presidente de la Junta de Síndicos, destacó que el Centro es la institución principal en la formación de historiadores en Puerto Rico, así como un espacio académico y cultural comprometido con la investigación, la reflexión y el servicio. En sus palabras, muchos de los colaboradores, investigadores, autores y conferenciantes que dejarán su huella en los próximos cincuenta años del Centro están hoy entre sus nuevos egresados.
Un momento significativo de la ceremonia fue la culminación de estudios doctorales de dos líderes institucionales: la presidencia de la Junta de Síndicos, rol que desempeña el Lcdo. Reynaldo Alegría, y la decanatura de Asuntos Académicos, a cargo del Dr. Norman Maldonado. Este acontecimiento reafirmó uno de los mensajes centrales de la institución: en el Centro se estudia lo que apasiona, y el aprendizaje no es una etapa de la vida, sino una forma de vivir.
El Lcdo. Alegría concluyó su emotivo mensaje diciendo, “Don Ricardo hizo su parte magistralmente. Hoy los necesitamos a ustedes. Queremos la voz, la rabia, el método y el talento de ustedes para contestar las preguntas urgentes que, quizá, nuestros fundadores no alcanzaron a ver. A las familias que están en esta sala: un aplauso para mami, para papi, para las abuelas y las parejas, porque rompieron. Esta toga también es suya. Esa fe sin garantías que ustedes tuvieron es exactamente la fe que fundó esta casa hace medio siglo. Termino con la misma imagen concreta. En noviembre de 1986, en la primera graduación del Centro, 50
estudiantes recibieron el diploma de una mano que entregaba el país. Hoy, bajo un nuevo
techo que antes fue cárcel y hoy es libertad, el gesto se repite. Mientras ese gesto exista, en
cualquier época y bajo cualquier techo, este país tendrá memoria. Y un país con memoria, tiene con qué decidir su futuro”.
Como parte del cierre de la ceremonia, la Dra. Gorbea felicitó a la clase graduanda y les invitó a continuar vinculados al Centro como investigadores, autores, colaboradores y miembros activos de una comunidad académica comprometida con Puerto Rico y el Caribe. “En el Centro tienen una nueva alma mater, una comunidad y un hogar intelectual que hoy está de fiesta”, expresó.



