La Administración de Servicios de Salud Mental y Contra la Adicción (ASSMCA) presentó el primer Conteo de Jóvenes Sin Hogar realizado en Puerto Rico e impulsó una estrategia de prevención dirigida a fortalecer la salud mental, el bienestar y la transición a la adultez mediante la colaboración entre agencias gubernamentales, organizaciones comunitarias, instituciones académicas, el sector privado y la propia juventud.
La iniciativa parte del reconocimiento de que la salud mental de los jóvenes no depende únicamente del acceso a servicios clínicos. También está influenciada por determinantes sociales como la educación, el empleo, las redes de apoyo, la estabilidad familiar y la vivienda. Desde esa perspectiva, ASSMCA promueve un modelo de prevención que fortalezca los factores de protección y permita identificar riesgos antes de que evolucionen hacia situaciones de mayor vulnerabilidad, incluido el sinhogarismo juvenil.
Los resultados del Conteo de Jóvenes Sin Hogar 2026, realizado bajo la subvención Youth Homeless System Improvement (YHSI) del Departamento de Vivienda y Desarrollo Urbano federal (HUD), identificó 204 jóvenes entre las edades de 18 y 24 años enfrentando situaciones de vulnerabilidad residencial.
De ellos, 100 cumplían con la definición federal de personas sin hogar, mientras que 104 experimentaban inestabilidad de vivienda, incluyendo jóvenes que permanecen temporalmente en casas de familiares o amistades, carecen de un lugar fijo para dormir o enfrentan el riesgo inminente de perder el lugar donde residen.
Los resultados reflejan una realidad que históricamente ha permanecido invisibilizada. Mientras el conteo general realizado en Puerto Rico en 2024 identificó únicamente 55 jóvenes en este grupo de edad, el estudio realizado este año permitió documentar una población considerablemente mayor y con necesidades complejas.
Entre los principales hallazgos figura que solo uno de cada diez jóvenes en situación de sinhogarismo se encontraba albergado, mientras que la mayoría pasó la noche en estructuras abandonadas, vehículos, calles, viviendas en condiciones no aptas o debajo de puentes.
Asimismo, el estudio reveló que los problemas familiares (53.3 %) constituyen la principal causa del sinhogarismo juvenil, seguidos por problemas económicos (30.7 %), desempleo (25.3 %), uso problemático de drogas (16 %) y condiciones de salud mental (9.3 %).
Los datos también evidencian la estrecha relación entre el sinhogarismo y la salud mental. Cerca de tres de cada diez jóvenes identificados presentan algún indicador de vulnerabilidad, relacionado con condiciones de salud mental, consumo de sustancias o incapacidad física. Sin embargo, una proporción significativa no recibe tratamiento, principalmente por desconocer dónde obtener ayuda, dificultades para acceder a los servicios o la percepción de que pueden manejar la situación por su cuenta.
En el caso de los jóvenes con inestabilidad de vivienda, 82 % permanece temporalmente con familiares o amistades, mientras que más de la mitad no cuenta con garantías de poder permanecer en el lugar donde vive actualmente y cuatro de cada diez consideran que su vivienda no es segura o adecuada.
“La vivienda es mucho más que un techo. Representa estabilidad, seguridad y también salud. Es difícil hablar de bienestar, recuperación o desarrollo cuando un joven no tiene estabilidad en los aspectos más básicos de su vida”, expresó la administradora de ASSMCA, Dra. Catherine Oliver Franco.
La funcionaria destacó que la inestabilidad de vivienda impacta múltiples aspectos de la vida de los jóvenes, desde su salud mental y física hasta su desempeño académico, sus relaciones y sus oportunidades de desarrollo, por lo que atender este desafío requiere una respuesta articulada entre diversos sectores.
“Los jóvenes no viven nuestros sistemas de la manera en que nosotros los organizamos. Para ellos, la educación, la salud, la salud mental, el empleo, la vivienda, la justicia y los servicios sociales forman parte de una misma realidad. Precisamente por eso necesitamos respuestas que también estén conectadas”, sostuvo.
Como parte de esa visión, durante la divulgación del estudio ASSMCA presentó una agenda compartida centrada en la prevención, la identificación temprana de riesgos, la participación juvenil efectiva y la coordinación entre sistemas, con el propósito de fortalecer la salud mental, el bienestar y las oportunidades de desarrollo de la juventud puertorriqueña.
La estrategia también reconoce a los jóvenes como socios en la construcción de soluciones. A través de la Junta Asesora Juvenil de ASSMCA y del Youth Staff, participan activamente en el diseño, desarrollo e implementación de iniciativas que impactan sus vidas.
La iniciativa se enmarca en la política pública de la gobernadora Jenniffer González Colón, dirigida a fortalecer la prevención, la salud mental y la coordinación interagencial para ampliar las oportunidades y el bienestar de la ciudadanía.
“Las mejores soluciones no pueden diseñarse únicamente para los jóvenes; deben construirse con ellos. Si queremos entender mejor su realidad, tenemos que escucharlos”, afirmó Oliver Franco.
Al referirse al primer Conteo de Jóvenes Sin Hogar, la administradora indicó que “hablamos de jóvenes que muchas veces permanecen invisibles para nuestros sistemas. Lo primero que tenemos que hacer para transformar una realidad es verla, entenderla y conocerla. Solo así podemos tomar mejores decisiones y construir respuestas más efectivas”.
La estrategia responde a un modelo de impacto colectivo que reconoce que los desafíos que enfrenta la juventud no pueden resolverse desde una sola institución, sino mediante una agenda compartida que fortalezca la coordinación entre los distintos sistemas que acompañan a los jóvenes durante su transición a la adultez.
“Más allá de los sistemas, los programas o las políticas públicas, estamos hablando de jóvenes que quieren estudiar, trabajar, desarrollarse, formar una familia, perseguir sus metas y construir un futuro. Ese es el propósito que debe mantenernos trabajando juntos”, concluyó la administradora.
Datos adicionales
El conteo de ASSMCA identifica a 204 jóvenes enfrentando sinhogarismo o inestabilidad de vivienda en Puerto Rico
El estudio se desarrolló entre el 28 de enero y el 4 de febrero de 2026, con la participación de 45 entrevistadores, incluyendo jóvenes con experiencia vivida de sinhogarismo, quienes recorrieron 225 localidades alrededor de Puerto Rico, de las cuales 158 fueron visitadas para realizar entrevistas presenciales.
Solo uno de cada diez jóvenes sin hogar estaba albergado
Entre los jóvenes que experimentaban sinhogarismo, apenas 10.2 % se encontraba en un albergue. La mayoría pernoctaba en estructuras abandonadas, viviendas en condiciones no aptas, vehículos, calles o debajo de puentes, lo que demuestra que una gran parte permanece fuera de los servicios tradicionales.
Los municipios con mayor concentración de jóvenes identificados fueron Vieques, Ponce, San Juan, Bayamón, Caguas y Naguabo, entre otros.
Problemas familiares y económicos lideran las causas
Las principales razones que llevaron a estos jóvenes a experimentar el sinhogarismo fueron:
- 53.3 % señaló problemas familiares.
- 30.7 % mencionó dificultades económicas.
- 25.3 % indicó desempleo.
- 16 % reportó uso problemático de drogas.
- 9.3 % relacionó su situación con problemas de salud mental.
Una población con múltiples factores de vulnerabilidad
El estudio identificó que 28 % de los jóvenes sin hogar presentaba algún indicador de vulnerabilidad relacionado con salud mental, consumo de sustancias o alguna incapacidad física.
Asimismo:
- 18.3 % reportó una condición de salud mental.
- 13.9 % indicó consumo problemático de drogas.
- Solo 35.3 % de quienes necesitan tratamiento de salud mental lo reciben actualmente.
- Apenas 7.7 % recibe tratamiento por uso problemático de drogas.
Además, 11.1 % indicó estar recibiendo actualmente servicios relacionados con vivienda, mientras que la mayoría expresó no conocer dónde obtener ayuda o señaló que los servicios disponibles estaban llenos o presentaban barreras de acceso.
Jóvenes con vivienda inestable también requieren atención
Los 104 jóvenes identificados con inestabilidad de vivienda reflejan una realidad distinta, aunque igualmente preocupante.
Entre ellos:
- 82 % permanece temporalmente en casas de familiares o amistades.
- 57 % no cuenta con un acuerdo que garantice permanecer donde vive.
- 40 % considera que el lugar donde reside actualmente no es seguro.
- 38 % indicó no tener un lugar fijo donde dormir todas las noches.
- 29 % ha tenido que practicar “couch surfing”, mudándose constantemente entre hogares de conocidos.
El perfil también revela que 22.4 % presenta algún indicador de vulnerabilidad relacionado con salud mental, consumo de alcohol o incapacidad física.
Hallazgos adicionales
El estudio también identificó otros elementos relevantes sobre la realidad que enfrenta esta población:
- 26.5 % de los jóvenes sin hogar experimenta esta situación junto a algún núcleo familiar.
- 9.2 % enfrenta el sinhogarismo con sus hijos.
- 8.8 % espera convertirse en madre o padre durante los próximos nueve meses.
- 34.5 % recibió servicios de educación especial en algún momento.
- 20 % continúa matriculado en alguna institución educativa.
- 1.1 % reportó vivir con un diagnóstico positivo de VIH.
- 4.2 % indicó estar enfrentando o huyendo de una situación de violencia de género.
Los resultados del Conteo de Jóvenes Sin Hogar 2026 servirán como herramienta para fortalecer la respuesta interagencial, orientar la planificación de servicios, apoyar el cumplimiento de los requisitos federales y facilitar el acceso a nuevas oportunidades de financiamiento dirigidas a atender el sinhogarismo juvenil y la inestabilidad de vivienda en Puerto Rico.



