Chubb, compañía global líder en seguros, presentó los resultados del estudio regional «Seguridad y Protección: lo que los latinoamericanos protegen frente al desempleo», realizado en nueve países de América Latina.
Según el estudio, Puerto Rico registra la tasa de pérdida de empleo más baja de la región: el 24% perdió su fuente de ingresos en los últimos tres años, frente al 30% del promedio regional, y el 30% proyecta que ese riesgo será menor el próximo año. Pero cuando esa pérdida ocurrió, el 63% de los afectados no tenía ningún tipo de protección de ingresos, y hoy solo el 30% cuenta con un seguro de desempleo.
A diferencia del resto de la región, donde la alimentación suele ser la primera preocupación, en Puerto Rico lo que más inquieta ante la pérdida de empleo son los compromisos financieros fijos: el 31% teme no poder pagar la hipoteca o el arriendo y otro 31% teme no poder cubrir las cuentas de luz, agua o gas. La preocupación por no poder comprar alimentos alcanza al 21%.
«En Puerto Rico, la pérdida de ingresos golpea primero los compromisos que no esperan: la hipoteca, la renta, los servicios básicos. Son gastos fijos que no se pueden postergar, y por eso la protección de ingresos tiene un rol tan concreto y urgente en este mercado», afirmó Mónica Triviño, Senior Vice President de Accident & Health, Chubb América Latina.
El 63% de los puertorriqueños declara estar preocupado por no contar con ningún seguro en el momento en que esa pérdida ocurra, y el 83% expresa inquietud ante la posibilidad de quedar incapacitado por enfermedad o accidente sin poder trabajar. La estructura del mercado laboral local agrega un factor adicional: el 64% de los contratos dependientes son a plazo fijo, lo que significa que una parte importante de los trabajadores enfrenta una mayor temporalidad.
«La estabilidad laboral de Puerto Rico es real, pero no equivale a protección. Un mercado tranquilo también puede verse sacudido, y cuando eso ocurre, el 57% de las personas no tiene ningún respaldo, como indicado en nuestro estudio. Eso es lo que nos motiva a seguir desarrollando soluciones accesibles en el país», agregó la ejecutiva.
Según los datos del estudio de Chubb, el 39% de los puertorriqueños afirma que contrataría una protección de ingresos si tuviera acceso a ella.
«Hay una demanda concreta en el mercado más tranquilo de la región, y eso confirma algo esencial: la necesidad de protección no depende de cuánto se tema perder el trabajo, sino de lo que está en juego cuando eso ocurre. Y en todos los hogares, siempre hay mucho en juego», concluyó Triviño.



