El Coliseo Rafael A. Mangual del Recinto Universitario de Mayagüez (RUM) de la Universidad de Puerto Rico (UPR) sirvió hoy como escenario para rendir homenaje a Juan Augusto «Johnny» Flores Monge, quien se desempeñó como entrenador del equipo masculino de baloncesto del RUM durante dos décadas en la emblemática instalación. Bajo su dirección, la institución conquistó tres campeonatos y un subcampeonato de la Liga Atlética Interuniversitaria (LAI), lo que dejó una huella imborrable en generaciones de estudiantes atletas.
«Johnny Flores Monge fue exalumno, atleta, entrenador y una presencia constante en la vida deportiva del Recinto Universitario de Mayagüez. Su legado trasciende campeonatos y estadísticas, porque vive en las generaciones que formó y en los valores que distinguen a nuestra comunidad universitaria», expresó el doctor Miguel A. Muñoz, rector interino del RUM.
«El verdor de Johnny no desaparece. Permanece en lo sembrado, en quienes coincidieron con su camino, en quienes recibieron su tiempo, sus enseñanzas y su forma de entender el deporte y la vida. Ese verdor encuentra continuidad, se transforma y se sostiene en las generaciones que tocó, y en la huella que esas mismas generaciones continúan sembrando en otras, en un ciclo que reverdece», agregó Muñoz, en referencia al verde colegial que siempre llevaba el otrora entrenador y exatleta.
La ceremonia incluyó guardias de honor a cargo de exalumnos atletas y de la Asociación y Fundación Alumni CAAM, entidad que lo exaltó al Pabellón de los Inmortales en el año 2001.
Durante la ceremonia, se destacó la creación de una beca en honor a Johnny Flores Monge, iniciativa impulsada por exalumnos y exatletas de las décadas de 1980, 1990 y 2000, representados en el evento por el ingeniero Ian Falú.
Según explicó Carmen Patricia Parés, vicepresidenta de Filantropía de la UPR, el fondo, que ya beneficia a cuatro atletas colegiales, busca perpetuar uno de los principios que marcó su trayectoria: la formación integral de sus jugadores. Asimismo, se resaltó que más del 90 por ciento de los atletas que dirigió completó sus grados universitarios.
«El legado de Johnny continúa transformando vidas. La beca creada en su honor es una muestra de gratitud hacia un hombre que creyó profundamente en el poder de la educación y del deporte como herramientas para formar ciudadanos íntegros. Su mayor victoria fue demostrar que el éxito deportivo podía caminar de la mano con la excelencia académica», sostuvo Parés.
En representación de la familia, Marta Flores agradeció las innumerables muestras de cariño recibidas, así como el acompañamiento de la comunidad universitaria y deportiva. Con emoción, expresó que nunca fue hija única, porque todos los atletas que su padre entrenó también fueron sus hermanos, reflexión que resumió el vínculo que Johnny Flores cultivó con generaciones de estudiantes atletas.
Los actos protocolares fueron conducidos por el profesor José Fernando Estévez Pérez, director atlético del RUM. La semblanza estuvo a cargo de Pedro Vargas. Además, ofrecieron mensajes Héctor Figueroa, pasado director atlético del Colegio; Wilfredo Maisonave, exatleta colegial y exaltado al Salón de la Fama del Deporte; y Yamileth Valentín, presidenta de la Asociación y Fundación Alumni CAAM.
Al concluir el acto, se realizó un recorrido por el Recinto, con una pausa frente al edificio De Diego. Luego, la comitiva continuó hacia el Palacio de Recreación y Deportes Germán «Wilkins» Vélez Ramírez, donde el Municipio de Mayagüez le rindió homenaje hasta las 4:00 p.m.



