Dra. María Sotelo Porto
Abril: mes de la Concienciación sobre el Autismo, opté por dar lectura al artículo Manejo del estrés laboral en docentes que atienden estudiantes con TEA de la Revista InveCom, Vol.6 no.3, del 15 de diciembre de 2025. En este artículo define el estrés laboral como uno asociado con agotamiento, desmotivación y disminución del rendimiento, que afecta tanto la salud mental como física del docente. El estrés impacta gravemente la salud física y mental de los docentes, manifestándose en problemas como insomnio, riesgo cardíaco, angustia y depresión, muchas veces sin que los afectados sean conscientes de sus condiciones (Barrera-Pintado & Baculima-Suarez, 2024). Uno de los factores que contribuye al estrés laboral es la resistencia al cambio metodológico de algunos docentes, en la cual dificulta la adecuación a las necesidades de los estudiantes (De la Cruz & Inocente, 2021). Otro factor, es la falta de herramientas adecuadas para enfrentar situaciones estresantes, y se agrava aún más con las demandas del sistema académico que requiere alta calidad educativa (Trujillo-Juárez & Delgado-González, 2021).
El artículo resalta que el éxito de la inclusión de estudiantes con TEA depende en gran medida del apoyo que reciban de sus educadores. Los docentes al sentirse aislados en su labor y sin las herramientas o el respaldo institucional adecuado, la inclusión se vuelve insostenible, ya que anquilosa el desarrollo y fortalecimiento de un sistema educativo más justo y equitativo, y agrava el desgaste físico y emocional del docente (Condori & Cari, 2022).
Otro factor que contribuye al estrés laboral, es que los programas existentes se centran más en el marco teórico que en la aplicación práctica, limitando su efectividad para afrontar situaciones reales en el aula. A esto, se le añade la ausencia de seguimiento y recursos posteriores a los talleres que dificulta la aplicación efectiva de los conocimientos en la práctica diaria (Barrera-Pintado & Baculima-Suarez, 2024). La escasez de material didáctico especializado y la inexistencia de un equipo multidisciplinario obliga a los docentes a asumir la responsabilidad integral de la atención, improvisar soluciones, convirtiéndose en una fuente significativa de agotamiento (Ramos et al., 2020). Asimismo, la falta de reconocimiento hacia el esfuerzo adicional que implica la labor del docente, sumada a una comunicación deficiente entre la dirección y el profesorado, limita la capacidad para gestionar el estrés.
El líder educativo y el gerente educativo deben considerar que cuando el estrés y el agotamiento físico afectan adversamente la calidad del desempeño de los docentes y sus relaciones con los estudiantes, el desarrollo académico de la institución se va afectar.
El Programa de Educación Especial en el Departamento de Educación de PR requiere urgentemente atemperarse a las necesidades de los estudiantes, sin distanciarse que el estudiante es la razón del sistema, y a la misma vez, abordar que el docente es el líder del cambio. Es muy necesario recordar que el docente es el motor que impulsa los logros académicos, es quien contribuye a transformar la vida de los estudiantes. Los maestros necesitan, igual que los estudiantes, sentirse valorizados y respetados.



