Las representantes del Partido Independentista Puertorriqueño (PIP), Adriana Gutiérrez Colón y Nelie Lebrón Robles, anunciaron la radicación de legislación dirigida a investigar la contaminación por plomo en ciudadanos residentes en complejos de vivienda pública y en abonados de la Autoridad de Acueductos y Alcantarillados (AAA).
Se trata de lala resolución 586, para investigar el efecto de la contaminación por plomo proveniente de las líneas de servicio de agua en la salud de las personas y comunidades, y la resolución 587, para investigar el manejo, cumplimiento y fiscalización de las normas relacionadas con la pintura a base de plomo en los complejos de vivienda pública de Puerto Rico por parte de la Administración de Vivienda Pública.
“Ya es conocido que la Administración de Vivienda Pública de Puerto Rico no ha manejado adecuadamente los riesgos asociados a la pintura a base de plomo en los residenciales públicos. Entre los hallazgos más graves se señalan la falta de inspecciones completas, la ausencia de evaluaciones de riesgo, la deficiente conservación de documentos, la falta de controles y mantenimiento adecuados, y la divulgación incompleta o incorrecta de información a los residentes. Debido a la alta toxicidad del plomo para los seres humanos, es imperativo investigar esta situación”, expresó Gutiérrez Colón.
Por su parte, Lebrón Robles precisó que en Puerto Rico las tuberías instaladas antes de 1984 contienen plomo. Agregó que, de los 1.4 millones de clientes activos de la AAA, cerca de medio millón recibe agua a través de tuberías instaladas antes de ese año, lo que representa un 35.7 % de los abonados.
“En Puerto Rico tenemos tuberías con plomo. La Autoridad de Acueductos y Alcantarillados (AAA) anunció en 2024 que iniciará un proceso de identificación y reemplazo de estas tuberías en un plazo de diez (10) años. Dada la importancia para la salud pública del pueblo de Puerto Rico que representa este proyecto de infraestructura, es imperativo monitorear el progreso de la AAA en este asunto para asegurar que se complete de manera efectiva en el tiempo originalmente pautado”, señaló Lebrón Robles.
Ambas legisladoras explicaron que entidades y expertos en el tema indican que el plomo afecta la salud desde la etapa prenatal hasta la vejez. En mujeres embarazadas, los problemas de salud pueden incluir, sin limitarse a, parto prematuro o aborto espontáneo, entre otros. Además, el feto puede presentar subdesarrollo en el crecimiento prenatal, microcefalia o menor tamaño de la cabeza y el cerebro, lo que puede provocar daño cerebral permanente, afectaciones al sistema nervioso central y daños renales.
Gutiérrez Colón y Lebrón Robles añadieron que la exposición al plomo también puede provocar problemas de aprendizaje y comportamiento, menor coeficiente intelectual, hiperactividad, retraso en el crecimiento, problemas de audición y anemia; y, en adultos, problemas cardiovasculares, aumento de la presión arterial, hipertensión, disminución de la función renal y problemas reproductivos.
“Estamos ante un asunto serio de alto interés público que requiere la acción de la Cámara de Representantes para garantizar la salud y la vida de gran parte de la ciudadanía. Emplazamos a la mayoría legislativa a dar paso a estas investigaciones para cumplir con nuestro deber”, puntualizó Gutiérrez Colón, portavoz alterna del PIP.



