En el marco del Día del Planeta Tierra, LUMA destacó avances significativos en proyectos enfocados en proteger el ambiente mientras continúa fortaleciendo el sistema eléctrico de la Isla. Estos esfuerzos incluyen la protección de la vida silvestre, la reducción del riesgo de incendios forestales, la modernización del alumbrado público para proteger a las tortugas marinas y el cumplimiento con regulaciones ambientales estatales y federales.
“Proteger el ambiente es parte esencial de nuestra misión de transformar el sistema eléctrico”, expresó Luisette Ríos, directora del departamento Ambiental. “Cada proyecto que realizamos busca mejorar el servicio eléctrico a la vez que cuida los recursos naturales de Puerto Rico».
Protección de tortugas marinas mediante luminarias ámbar
Como parte de su compromiso con la conservación ambiental, LUMA continúa reemplazando luminarias tradicionales por luces LED color ámbar en las zonas costeras donde ocurre el anidaje de tortugas marinas. Este esfuerzo, financiado con fondos federales de FEMA, cumple plenamente con el Reglamento para el Control y la Prevención de la Contaminación Lumínica y con las disposiciones del Departamento de Recursos Naturales y Ambientales (DRNA) y la Junta de Planificación.
La luz blanca tradicional contiene altos niveles de luz azul, que puede desorientar a las tortugas, especialmente a las crías. La luz ámbar —y en algunos casos roja— emite longitudes de onda más seguras y menos perceptibles para estas especies, reduciendo su exposición a iluminación artificial y protegiendo procesos esenciales como:
La orientación de las crías hacia el mar al momento de nacer
Los patrones de anidaje de tortugas adultas
La preservación de hábitats costeros altamente sensitivos
Además de proteger la vida silvestre, estas luminarias:
Reducen la contaminación lumínica evitando la emisión de luz hacia el cielo
Dirigen la luz hacia el suelo con mayor precisión
Consumen menos energía, utilizando tecnología LED eficiente
Aumentan la resiliencia del sistema de alumbrado público
LUMA ya ha instalado más de 900 luminarias ámbar en municipios costeros, con proyectos activos en Naguabo, Vega Alta y Arroyo, y próximamente en Rincón. De los 38 municipios costeros identificados, 31 ya han comenzado este proceso de modernización.
Actualmente, Puerto Rico se encuentra en plena temporada de anidaje de especies protegidas como la tortuga carey, tortuga boba, tortuga verde y tortuga laúd, lo que hace que estas acciones sean aún más urgentes y relevantes.
Estándar de Protección de vida silvestre
Como parte de su compromiso con operar de manera segura y responsable, LUMA aplica su Estándar de Protección de Vida Silvestre, enfocado en evitar que animales entren en contacto con equipos energizados dentro de las subestaciones. Para ello, se instalan dispositivos (conocidos como animal guards), diseñados para prevenir que la fauna haga doble contacto con la infraestructura eléctrica, evento que puede poner en riesgo la vida del animal y provocar interrupciones en el servicio. Estas medidas ayudan a proteger la vida silvestre y fortalecen la continuidad del servicio eléctrico para nuestros clientes.
Iniciativa de Mitigación de Incendios Forestales
De otra parte, LUMA continúa ampliando su Iniciativa de Mitigación de Incendios Forestales, diseñada para reducir el riesgo de incendios asociados a la infraestructura eléctrica. Como parte de estos trabajos se realizan inspecciones preventivas, manejo de vegetación, reemplazo o reparación de equipos deteriorados y la integración de tecnología que permite monitorear en tiempo real las condiciones de la red eléctrica. Estas acciones fortalecen la seguridad operacional, ayudan a proteger comunidades y áreas naturales, y contribuyen a garantizar la seguridad de nuestros clientes.
Protección de recursos culturales durante proyectos energéticos
Como parte de su compromiso con la sostenibilidad y el cumplimiento regulatorio, LUMA realiza evaluaciones arqueológicas antes de comenzar proyectos de reconstrucción del sistema eléctrico. Estos estudios, requeridos por agencias federales y locales, permiten identificar y proteger recursos históricos que pudieran verse afectados por los trabajos. El proceso se lleva a cabo en coordinación con la Agencia Federal para el Manejo de Emergencias (FEMA), la Oficina Estatal de Conservación Histórica (State Historic Preservation Office, SHPO), el Instituto de Cultura Puertorriqueña (ICP) y la Oficina Central de Recuperación, Reconstrucción y Resiliencia (COR3).
Gracias a estos análisis, los equipos de ingeniería pueden integrar medidas de protección desde la etapa de planificación, lo que reduce riesgos, evita impactos y permite que la modernización del sistema eléctrico avance de manera responsable. En el proyecto del segmento Caguana en Lares, por ejemplo, el estudio confirmó que los trabajos propuestos no afectarán recursos culturales conocidos y permitió integrar protecciones adicionales para un batey cercano asociado al Centro Ceremonial de Caguana, ubicado en una zona de alta sensibilidad arqueológica.
Este proceso interdisciplinario fortalece la reconstrucción responsable y contribuye a proteger la historia, identidad y patrimonio de las comunidades a las que LUMA sirve.
«Estos esfuerzos forman parte de una agenda ambiental integral que guía la transformación del sistema eléctrico hacia uno más resiliente, moderno y responsable con el ambiente. LUMA reafirma que cada proyecto no solo busca mejorar la confiabilidad del sistema, sino también proteger los recursos naturales de Puerto Rico para las futuras generaciones», sostuvo Ríos.



