Por Angélica Soto Ríos
¿Sabías que en Mayagüez existe un espacio que combina historia, cultura y turismo? Se trata del Parque Arqueológico Batey Delfín del Yagüez, un yacimiento taíno que data aproximadamente del siglo XIII y que durante muchos años permaneció escondido bajo tierra.
De acuerdo con la administradora, Brenda Morell Rodríguez, el batey se descubrió en 1995 y, en 1996, comenzaron las investigaciones dirigidas por el arqueólogo Juan Antonio Rivera Fontán, que culminaron en 2010.
“Se descubrió la primera piedra cuando el dueño de la finca realizaba labores de limpieza en la charca que se había construido para el cultivo de camarones. Tras el hallazgo, se iniciaron las investigaciones arqueológicas y el gobierno municipal adquirió los terrenos”, explicó.
El parque se inauguró en 2022 y, desde 2023, comenzó a recibir al público en general para su disfrute. Hasta la fecha, en lo que va de 2026, se han registrado alrededor de 300 visitantes, siendo el verano y diciembre las temporadas con más visitas, según indicó Morell Rodríguez.

“El número de visitas ha aumentado con el tiempo. Incluso vienen personas de otras partes del mundo, y los profesores utilizan este espacio como una clase. Aun así, me gustaría que lo conocieran más, porque es un lugar espectacular que merece ser valorado”, expresó.
Lo que diferencia este batey de otros en Puerto Rico es su iconografía alusiva a animales marinos, como peces, manatíes, delfines y ballenas, entre otros. Cabe destacar que el primer hallazgo fue una piedra con una cara antropomorfa y una forma sugestiva de delfín, razón por la cual el parque lo lleva en su nombre.
El parque cuenta con salas donde se exhibe una diversa colección de artefactos, objetos ceremoniales y herramientas recuperadas durante las investigaciones arqueológicas, además de réplicas de monolitos con iconografía que permiten conocer más sobre la comunidad indígena que habitó este lugar.
También se muestran piezas que documentan la vida de los antepasados posteriormente a la época taína, incluyendo elementos relacionados con las haciendas de café y las plantaciones de caña de azúcar. El recorrido incluye estaciones temáticas que enseñan sobre la vida del jíbaro puertorriqueño y permiten al visitante revivir ese periodo.
La joya del parque es el batey, que según informó Morell Rodríguez, mide 45 metros de largo por 32 metros de ancho. Aquí, además de conectarse con la naturaleza, los visitantes pueden observar bohíos, la hilera de piedras, petroglifos y monolitos, lo que ofrece una visión más completa de la vida y cultura taína.
Morell Rodríguez comentó que espera que, en el futuro, el parque pueda expandirse con tiendas de recuerdos y colaboraciones con otros parques ceremoniales o museos. Sobre su mantenimiento, destacó que el alcalde está comprometido y trabaja para conservarlo.
“Queremos que este monumento patrimonial perdure para las futuras generaciones y que la historia sea valorada, porque es así como entendemos de dónde venimos y hacia dónde vamos”, puntualizó.
La administradora añadió que espera que los visitantes continúen sembrando el interés por la historia y la cultura puertorriqueña.
El Parque Arqueológico Batey Delfín del Yagüez está ubicado en el barrio Quemado de Mayagüez, la entrada no tiene ningún costo y opera de lunes a viernes de 8:30 a.m., a 2:00 p.m. Para más información se pueden comunicar al 939-394-7734 o al 939-348-5675.


