El chef puertorriqueño Joerick Rivera, Executive Chef y cofundador de Bakku Japanese Eatery y Pal’ Monte, ha sido nombrado semifinalista de los James Beard Awards 2026 en la categoría Best Chef: South, uno de los reconocimientos culinarios más prestigiosos de los Estados Unidos.
Los James Beard Awards, otorgados por la James Beard Foundation, son ampliamente considerados como los “Oscars” de la industria culinaria en Estados Unidos. El proceso de selección incluye nominaciones abiertas al público y profesionales de la industria, seguido por una evaluación de comités especializados y jueces expertos que analizan la excelencia culinaria, la consistencia, la innovación, el liderazgo en la industria y el impacto comunitario. A partir de este proceso se seleccionan los semifinalistas, luego los nominados oficiales y finalmente los ganadores mediante votación confidencial supervisada por una firma independiente.

Los nominados en las categorías de Restaurantes y Chefs serán anunciados el martes, 31 de marzo, y los ganadores serán celebrados en la ceremonia de los Premios James Beard de Restaurantes y Chefs el lunes, 15 de junio de 2026, en la Lyric Opera de Chicago.
Este logro representa no solo un reconocimiento a la trayectoria del chef, sino también un momento significativo para la gastronomía del oeste de Puerto Rico. La nominación posiciona a la región dentro del mapa culinario nacional, resaltando el talento, la disciplina y el compromiso con la excelencia que se desarrolla fuera del área metropolitana de la isla.
El restaurante Bakku Japanese Eatery, ubicado en Plaza Bonet en la carretera PR-115 en Rincón, se ha convertido en uno de los destinos gastronómicos destacados de la región, ofreciendo una propuesta culinaria que fusiona técnicas japonesas con ingredientes frescos del Caribe.
Por su parte, Pal’ Monte, también localizado en Rincón, complementa la visión gastronómica del chef Rivera con una propuesta enfocada en el producto local, la creatividad culinaria y una experiencia íntima que resalta la identidad de la cocina tradicional puertorriqueña.
En ambos proyectos culinarios, más del 60% de los ingredientes utilizados provienen de pescadores y agricultores locales del área oeste, reforzando un modelo gastronómico basado en sostenibilidad, economía regional y una conexión directa entre mar, tierra y mesa.



