La organización sin fines de lucro Waves Ahead Puerto Rico se expresó en contra del Proyecto del Senado 1 (PS1), legislación que, según denuncian, busca otorgar una «licencia para discriminar» amparada en la libertad religiosa. La medida es de la autoría de la senadora Joanne Rodríguez Veve y el senador Thomas Rivera Schatz, ambos reconocidos por sus posturas contrarias a la equidad y los derechos de las comunidades vulnerabilizadas.
La postura de la entidad fue presentada por escrito ante la Legislatura por su director ejecutivo, Wilfred Labiosa, quien advirtió sobre los peligros de esta medida y su impacto en comunidades marginadas.
Un intento de imponer creencias religiosas desde el gobierno
En su ponencia, Labiosa enfatizó que la libertad religiosa ya está protegida por la Constitución de Puerto Rico y la de Estados Unidos, por lo que no es necesaria una legislación adicional. No obstante, denunció que el PS1 intenta imponer creencias religiosas particulares a través de legislación, otorgando a servidores públicos el derecho a negarse a ofrecer servicios a personas cuyas identidades o estilos de vida no coincidan con sus creencias religiosas. «Este proyecto no protege la libertad religiosa, sino que concede herramientas para que quienes desean discriminar puedan hacerlo con impunidad», sentenció Labiosa.
Un precedente peligroso para la igualdad de derechos
Waves Ahead Puerto Rico se dedica a atender comunidades vulnerabilizadas como la población LGBTQ+, adultos mayores, sobrevivientes de violencia, personas sin hogar y personas que viven con VIH, entre otros sectores marginados de la sociedad. Según la organización, este proyecto afectaría gravemente a estos grupos al legitimar actos de exclusión y prejuicio bajo el amparo de la fe.
El PS1 podría permitir que profesionales regulados por el Estado, como médicos, psicólogos y trabajadores sociales, se nieguen a ofrecer servicios esenciales a personas LGBTQ+ o de otras identidades que entren en conflicto con sus creencias religiosas. Esta discriminación institucionalizada, advierte Waves Ahead, podría tener consecuencias nefastas para la seguridad y salud física y mental de las personas más vulnerables.
Vinculación con discursos de odio
En su oposición al PS1, Waves Ahead citó informes del Southern Poverty Law Center (SPLC), entidad que ha documentado cómo organizaciones religiosas han promovido discursos de odio contra la comunidad LGBTQ+ y otras minorías, impulsando legislaciones similares en distintos estados de EE.UU.
El SPLC ha señalado que la retórica discriminatoria del presidente Donald Trump provocó un aumento en el número de grupos y crímenes de odio desde 2017, y que muchas de las expresiones utilizadas por los defensores de leyes como el PS1 incluyen afirmaciones falsas y dañinas como:
“La homosexualidad es igual a la pedofilia”
“La homosexualidad es una enfermedad y como tal es prevenible y tratable”
“Las personas trans que usan baños públicos son pervertidas”
Labiosa recordó que en Puerto Rico ya se han visto casos de violencia extrema impulsados por este tipo de discursos, como el asesinato de Alexa Negrón Luciano en 2020, ocurrido tras una campaña de acoso transfóbico en redes sociales.
Una mordaza legislativa y falta de transparencia
Además de las preocupaciones sobre el contenido del PS1, Waves Ahead denunció que el proceso legislativo en torno a esta medida ha sido opaco y excluyente. A ninguna organización que se opone al proyecto se le permitió deponer en las vistas públicas, salvo al Colegio de Abogados de Puerto Rico, lo que, según Labiosa, constituye una mordaza y una grave falta de transparencia en los procesos legislativos y democráticos. “La Legislatura ha restringido las voces que defienden los derechos humanos y la equidad, permitiendo solo la participación de quienes respaldan el PS1. Este tipo de censura demuestra una intención clara de aprobar el proyecto sin considerar el impacto real en la ciudadanía”, denunció Labiosa.
Un llamado urgente a la Legislatura y al País
Para Waves Ahead, el PS1 representa una amenaza directa a los derechos civiles y a la dignidad de miles de personas en Puerto Rico. La organización exhortó a la Legislatura a rechazar este proyecto de inmediato y alertó a la ciudadanía sobre las consecuencias de permitir que se erosione la igualdad ante la ley.
“No existe una amenaza a la libertad religiosa en Puerto Rico. Lo que está bajo ataque son los derechos civiles de quienes podrían ser discriminados bajo el pretexto de la religión. Nadie merece ser excluido de servicios esenciales por su identidad o forma de vida”, concluyó Labiosa.
Finalmente, Waves Ahead instó al público a defender los derechos adquiridos y evitar que el discurso de odio se normalice en la política pública del país. Para más información sobre esta y otras iniciativas, pueden acceder a www.wavesahead.org o contactar a la organización a través del 787-940-8851.