Por Angélica Soto Ríos
Juan José Caraballo Lugo compartió parte de su proceso para salir de la oscuridad y cómo busca motivar a otros.
“Quiero ser un instrumento de cambio y de ayuda porque soy evidencia de que estuve en la calle y de que se puede cambiar la vida si uno se lo propone”, expresó Juan José Caraballo Lugo, exconvicto que actualmente es trabajador social y ministro.
Su testimonio
Caraballo Lugo, hijo único, explicó que tuvo una buena crianza y que sus padres eran profesionales. Sin embargo, relató que fue durante sus años universitarios cuando tomó decisiones que lo llevaron al camino de la drogadicción y a permanecer siete años detrás de las rejas.
“En la universidad me junté con un grupo que estaba envuelto en ese ambiente y eché al borde mis estudios; me fui de lleno para la calle. En un momento de frustración, por un mal consejo, por primera vez me di un pase de heroína y me adicté. A la semana de haberlo hecho ya estaba utilizando alrededor de 12 bolsas diarias. Cuando me adicté, lo perdí todo y comencé a tener problemas con la justicia. Enfrenté un caso por el que me ofrecieron 18 años de cárcel, pero estuve siete años preso. Cuando salí, aún seguí usando drogas”, contó.
Según recordó, cuando regresó a su hogar no parecía estar bien de salud y una vecina le indicó que, según Dios le había sido revelado en un sueño, si Caraballo Lugo no acudía de inmediato al hospital perdería la vida, pero que, de hacerlo, regresaría de la oscuridad.
“En ese momento, cuando ella oró por mí, sentí la presencia de Dios y me levanté para ir al hospital. Allí me dijeron que tenía una bacteria en la válvula tricúspide del corazón y que me quedaban tres días de vida”, relató. Añadió que, mientras esperaba una operación, otra señora le mencionó, de parte de Dios, que sería cancelada. En efecto, ocurrió.
“El día de la operación el doctor me enseñó una foto en la que la válvula, que tenía millones de puntitos negros, apareció completamente blanca y, donde había una perforación, la válvula estaba íntegra. La operación fue cancelada. Fue un milagro de vida”, agregó.
Tras esa experiencia, Caraballo Lugo decidió tomar un nuevo rumbo en su vida, motivado por un compromiso de gratitud con Dios.
Vida actual
Caraballo Lugo completó un bachillerato en trabajo social, seguido de una maestría en orientación y consejería. Actualmente ejerce como trabajador social y es consejero de adicciones nivel cuatro.
En el ámbito cristiano, es ministro ordenado, capellán licenciado, evangelista, ministro de música de rap cristiano. Además, en 2009 fundó el ministerio Regresando desde la Oscuridad.
“En esta etapa de mi vida me siento contento porque tengo una madurez diferente a la que tenía antes y tengo mis prioridades claras: el ministerio, mi trabajo y mi familia. Vivo contento y agradecido de Dios”, expresó.
Además, escribió el libro Regresando de la Oscuridad, donde plasma su testimonio de vida. “Aquí cuento muchas vivencias fuertes de cuando estuve en la calle, pero realmente es una herramienta para demostrar a aquellos que todavía no entienden lo que Dios puede hacer en un ser humano”, indicó.
Su meta es continuar ofreciendo talleres de motivación en escuelas, cárceles, universidades y diferentes actividades o eventos. Aseguró estar a disposición para asistir a cualquier actividad que le permita llevar su mensaje.
“Lo hago porque tengo un hambre de hablarle a la gente sobre lo que Dios hizo conmigo. Sé que muchas personas y jóvenes hoy atraviesan diversas situaciones, y no saben que hay esperanza y herramientas disponibles”, afirmó.
A quienes estén atravesando situaciones similares, Caraballo Lugo aconsejó valorarse, hacer las cosas bien, evitar experimentar con drogas, así como buscar ayuda cuando la necesiten.



