Por Angélica Soto Ríos
El economista, José I. Alameda Lozada, sostuvo que se debería estar mirando un sistema más equitativo contributivo.
La Gobernadora de Puerto Rico, Jenniffer González Colón, envió a la Legislatura la segunda parte de la Reforma Contributiva, el pasado lunes, con el objetivo de que, en este ciclo de radicación de las planillas en abril, la clase media tenga menos carga contributiva.
Entre los cambios que se proponen:
•Se duplican de $2,500 a $5,000 la deducción por dependiente.
•Bajan las tasas contributivas a la clase media trabajadora y no le quitan beneficios.
•La tasa más alta de 33% aplicará solo a ingresos mayores de $150,000.
•Se simplifica el sistema contributivo, eliminando reglas complejas para facilitar el cumplimiento y reducir costos.
•Se impulsa el ahorro en el gasto público, lo que permite bajar contribuciones.
De acuerdo con la primera ejecutiva, se estima que un técnico de servicio soltero, con un dependiente que gane $23,768 anuales, paga ahora en impuestos $565 y que con esta reforma debería ahorrarse $399. Mientras que una secretaria casada que rinde separada con tres dependientes que gane $32,139 paga ahora $1,023 y con esta reforma debería ahorrarse $505.
Asimismo, un trabajador social casado con un dependiente que gane $55,370 paga ahora $4,161 y con esta reforma debería ahorrarse $1,206.

Alameda Lozada
Reacción de un economista
El economista José I. Alameda Lozada afirmó que, aunque la medida pueda parecer positiva a primera vista, requiere revisión. “Tiene que ser revisado porque estos son parches puestos con unas limitaciones y unas consecuencias no intencionadas a la sociedad puertorriqueña”, sostuvo.
Además, destacó que sería recomendable examinar la posibilidad de una reforma integral que abarque todos los impuestos, incluidos los municipales, para garantizar un sistema más equitativo.
“No es algo integrado, son reducciones en las tasas contributivas que pueden oler bien, pero detrás de esas reducciones hay algunas exenciones que están eliminando”, comentó.
Alameda Lozada también indicó que sería una reforma no neutral en ingresos. “Lo que me preocupa mucho es que tiene que ser neutral en los ingresos: si se reduce en un lado tiene que mantenerse en el otro”, añadió.
Sobre los sectores que podrían verse más afectados, apuntó a las personas con ingresos más bajos, señalando que “aunque le reducen, por un lado, por el otro le quitan la posibilidad de realizar buenas inversiones en aspectos que necesitan, como energía y transportación”.
Finalmente, enfatizó que “se debería estar mirando un sistema contributivo más equitativo. No parches”.



