Por Héctor Marrero Matías
Continuaba Panamá al frente 2-0 y su defensiva implacable matando buenos batazos. Todo era nervios, alegría, desilusión, confusión, coraje, en fin, mil emociones que el béisbol provoca. La fe continuaba intacta, pero, los nervios crecían más.
En la parte baja de la sexta entrada, Nolan Arenado pega largo batazo que es capturado, pero, Bryan Torres aprovecha su profundidad para marcar en pisa y corre la primera de Puerto Rico desde tercera. El juego se coloca 2-1 al favor de los panameños.
En el cierre del noveno todo cambió. Eddie Rosario se mueve a la antesala gracias a incogible de Machete Maldonado quien es sustituido por M.J Melendez. Christian Vázquez batea elevado para el segundo fuera. Mathew Lugo vio cuatro lanzamientos malos pasar, las bases se llenan. Will Castro, de forma paciente se trabajan la base por bola ante el descontrol de Alberto Baldonado, así Eddie Rosario levantando sus manos cómo animando a los fanáticos y al Team Rubio, marca la carrera igualando el partido a dos, ante miles de fanáticos saltando y gritando en el Hiram Bithorn.
El décimo fue todo nervios. En la parte alta, Panamá anota y toma el comando 3-2. En el cierre del inning, una doble matanza por parte de Panamá parecía poner fin a las aspiraciones boricuas matando un posible “Rally” dejando las bases vacías. La revisión de ambas jugadas no prosperó. Aun así, Heliot Ramos marcó carrera empatando el juego manteniendo las esperanzas vivas. Fue cuando Darell Hernaiz, un pelotero de buen contacto en la pelota, pero de muy pocos batazos de largometraje hace su aparición al plato.
La última esperanza, unos respiraban rápido, otros aguantaban la misma. Ante los lanzamiento de Severino González conectó sólido batazo que se escuchó en todo Puerto Rico, un largo estacazo al bosque izquierdo desapareciendo la bola dando una dramática y espectacular victoria al Team Rubio ante miles de entusiastas enloquecidos por el júbilo. Casa de locos en el Bithorn.
Hernaiz escribe su nombre en la eternidad del Clásico Mundial al ser el primer jugador de Puerto Rico en conectar jonrón para dar la victoria. Es el segundo en la historia del Clásico. El palote de Hernaiz registró 103.3 millas y una distancia de 374 pies. Ozzie Albies fue el primero en lograr el Walk-Off Home Run, vistiendo uniforme de países bajos ante la delegación de Nicaragua.
El juego en línea. Por Panamá, tres carreras, seis hits sin errores y siete corredores dejados en base. Por el Team Rubio, cuatro anotaciones, diez inatrapables, una pifia y nueve dejados en circulación. Ganó José Espada quien tiró dos entradas, permitió dos incogibles y una carrera. Perdió Severino González por Panamá. Lanzó en un episodio, permitió dos hits y dos carreras incluyendo el cuadrangular de Darell Hernaiz.



