La moda se convirtió en una herramienta de inclusión en la pasarela benéfica “α Couture for Love”, que reunió a diseñadores reconocidos, modelos y estudiantes universitarios,
incluyendo la participación de modelos con síndrome de Down. La iniciativa,
organizada por la Sororidad Mu Alpha Phi y la Fraternidad Phi Sigma Alpha,
permitió recaudar fondos y generar donativos para apoyar a mujeres
sobrevivientes de violencia a través de la Casa Protegida Julia de Burgos.
La pasarela reunió a diseñadores reconocidos en Puerto Rico, entre ellos Carlos
Alberto, junto a Ranier, Tania Moreno y Eventos by Pedro López, consolidando
la propuesta como un evento de moda con propósito social. La coordinación
de las modelos y el enlace con los diseñadores estuvo a cargo de Idamar
Verdejo.
Durante la actividad estuvo presente la Dra. Lillian Albite Vélez, en
representación de la Casa Protegida Julia de Burgos, reforzando el vínculo
directo entre el evento y la causa que lo motivó. En el marco del Día Mundial
del Síndrome de Down, la pasarela incluyó la participación de Dalila Zapata y
Gerardo Torres, quienes desfilaron como parte de un esfuerzo por ampliar la
representación en este tipo de espacios.
“En la Mu Alpha Phi trabajamos con el compromiso de empoderar a la mujer
en todas sus dimensiones, y esta iniciativa nos permitió llevar ese propósito a
la acción de manera concreta. No se trató solo de una pasarela, sino de crear
oportunidades de inclusión y generar apoyo directo para mujeres que
enfrentan situaciones de violencia”, expresó Angélica Rivera, presidenta del
Capítulo Alpha de Mu Alpha Phi.
Como resultado, el evento permitió recaudar fondos, recibir aportaciones
económicas y recolectar más de 50 bolsas de ropa que serán destinadas a la
casa protegida y a hogares de jóvenes. Además, se integró un bazar con
emprendedores locales, ampliando el alcance del evento.
“Como fraternidad, creemos en el servicio como una responsabilidad activa, y
este tipo de proyectos nos permite aportar de manera concreta a la
comunidad. La colaboración entre organizaciones universitarias demuestra
que, cuando se trabaja con propósito, es posible generar impacto real y
atender necesidades urgentes”, indicó José Vallellanes, presidente del Capítulo
Alpha de Phi Sigma Alpha.
La iniciativa reflejó el rol activo que pueden asumir las organizaciones
universitarias al impulsar proyectos que integran inclusión y apoyo
comunitario, como parte de los esfuerzos benéficos que desarrollan la
Sororidad Mu Alpha Phi y la Fraternidad Phi Sigma Alpha en Puerto Rico.



