El expresidente de la Cámara de Representantes, José Aponte, advirtió que aumentar las ofertas de juegos de azar en la Isla tendrá un efecto catastrófico en la salud mental de nuestro pueblo ante el aumento en la cantidad de ciudadanos con adicción a las apuestas.
“En este momento, según datos del 2014, en Puerto Rico existen sobre 55,000 ciudadanos con adicción a los juegos de azar. Esto representa el .87 por ciento de la población, y esos reportes fueron antes de la entrada de las apuestas en eventos deportivos y solo identifica a quienes han sido diagnosticados con esta condición, así que la cifra debe ser mucho mayor. Ampliar el universo de apuestas en la Isla con el alegado fin de recoger más dinero para el fisco tendrá un efecto catastrófico en el sistema de salud, pues el número de adictos a juegos seguramente superará los 100,000 y los tratamientos para esta condición son complejos y costosos”, comentó Aponte.
“Las sesiones de tratamiento para adictos de juegos de azar promedian en $168.00, sin contar otros aspectos, según informes sobre el tema desarrollados en el 2025 por la escuela de medicina de la Universidad de Michigan. Igualmente, el proceso es uno extenso, con una duración estimada de hasta 24 meses. Por otra parte, el Consejo Nacional de Adicción a Apuestas de los Estados Unidos coloca, para el 2025, en $14 billones el costo de tratamiento de estos ciudadanos en los estados y territorios, incluyendo Puerto Rico. Esto es bastante alto y, con cualquier ampliación de la base de apuestas, solo subirá”, añadió el también Presidente de la Comisión de Asuntos Federales y de Veteranos de la Cámara Baja.
De acuerdo a información científica disponible, la prevalencia del juego patológico en los Estados Unidos fluctúa entre el 0.4 al 1 por ciento. Mientras, en Puerto Rico, la tasa es más alta que en cualquier otra jurisdicción de la nación. Un reporte de la Administración de Servicios de Salud Mental y Contra la Adicción en el 2018, confirmó que el 7.4 por ciento de la población de la Isla podría ser jugadores patológicos y un 6.4 por ciento adicional podrían tener problemas con el juego en el transcurso de sus vidas.
“Siempre he sido consistente en mi postura en contra de más juegos de azar por el problema que esto representa para la salud de nuestro pueblo. Por eso estoy en contra de ampliar los juegos”, sentenció el líder estadista.
Para asistir en los tratamientos a personas diagnosticadas con adicción al juego, se creó la Ley 74 del 6 de abril de 2006, mejor conocida como la ‘Ley del Programa de Ayuda a Jugadores Compulsivos de Puerto Rico’ (PAJC) la cual obliga al hipódromo a aportar $250,000 anuales para ese programa. Sin embargo, por años no se ha realizado esa aportación. La deuda actual supera los $3.2 millones.
En el 2024 solamente, la industria del ‘sport betting’ generó $204.3 millones en actividad de jugadas.



