“Hoy, desde el terreno de una profunda reflexión, tomando en cuenta el pasado ‘Día de Acción de Gracias’ y la proximidad de un nuevo año, sinónimo de renovación, quiero pedirle perdón públicamente al pueblo de Puerto Rico por la serie de audios difundidos, con evidente maldad y alevosía, de mi persona, en la prensa de Puerto Rico hace meses y en los que se hace alusión a una reunión privada en mi oficina capitalina, lo que constituye un delito.
No obstante, y aunque como sirva de Dios, conozco muy bien el perdón, no puedo callar más y valientemente digo basta ya de callar.
Así las cosas, es importante que el pueblo de Puerto Rico sepa que tal maldad nació en el corazón de un exempleado de mi oficina, a quien no le renové su contrato profesional en el Senado de Puerto Rico. Pues, ya éste no estaba rindiendo el trabajo esperado.
Según la información que me ha llegado a mis oídos, esa persona continúa lanzando audios, no autorizados e ilegalmente.
Todas esas grabaciones no han contado con mi consentimiento, por lo que son, repito, ilegales.
Desde el centro de mi corazón, es importante que ese exempleado sepa que no le tengo miedo a posibles actos de chantaje, por lo que no voy a renunciar a mi cargo.
Por el contrario, yo seguiré enfocada en mi trabajo como Senadora del Distrito Mayagüez-Aguadilla y continuaré presentando proyectos de gran envergadura para todos nuestros constituyentes.
Nuevamente, a todo el pueblo de Puerto Rico, reciba mi más sincero perdón desde lo más profundo de mi corazón.
Estas serán las únicas declaraciones que estaré dando. ¡Bendiciones a todos!



