Reabre en Aguadilla museo sobre la historia de la base Ramey

Los terrenos de Punta Borinquen elegidos por el Mayor George Kenney para instalar una base en los prolegómenos de la II Guerra Mundial han sido testigos mudos de sucesos históricos de alcance mundial, y al mismo tiempo un lugar muy ligado al desarrollo local de la ciudad de Aguadilla.
Para preservar y divulgar todo ese legado militar y civil que encierran los terrenos de la antigua base, ahora reconvertida en aeropuerto y zona residencial, un grupo de entusiastas inauguraron en 2009 el Borinquen Field-Ramey Air Force Base Museum.
Sin embargo, el museo tuvo que cerrar luego del huracán María, en 2017, cuando sus instalaciones en los hangares de Ramey quedaron destrozadas por los efectos del temporal.
El pasado 20 de mayo, tras varios años planificando su reapertura y trabajando en las nuevas instalaciones, el museo abrió sus puertas en las facilidades del Hotel Punta Borinquen.
Rafael Rivera es uno de sus voluntarios, debido a su vínculo personal con la base.
“Yo no viví en Ramey, residía en Borinquen, pero siempre tuve afección hacia la base. Tenía muchos amigos y vecinos que trabajaban allí, y viví la transición en la época de Conchita Igartúa, cuando pasó a manos del gobierno estatal”, expresó.
Otro de sus voluntarios, Gerry Giles, quien actualmente es el presidente del museo, tiene una relación diferente con la base.
“Yo llegué después del cierre, para dar clases en Ramey School a hijos de empleados del Coast Guard”.
Por eso, estos dos voluntarios hablan con pasión de la misión desarrollada en este museo monográfico sobre la base Ramey, el cual gestionan junto a un grupo de 7 personas que como ellos, donan su tiempo y conocimiento.
“Amamos la historia y queremos preservar esta historia para nuestros hijos y nietos. Empezamos en octubre de 2019 a remodelarlo y a cambiar el espacio. Con donaciones y cuotas hemos ido comprando los cristales de exhibición, las mesas, computadoras, el televisor, etc. Casi todo es donado por los norteamericanos o residentes de Ramey”, compartieron.
Además de la exhibición de sus colecciones, este grupo de fanáticos de la historia militar hace investigaciones históricas, recopilando evidencias y eventos a través de la historia oral de “los mayores que vivieron y trabajaron aquí, incluso en la construcción de la base. Son nuestras fuentes de información, uno les da el pie forzado y ellos siguen hablando”, expresó Rivera.
En cuanto a su colección, los fondos del museo tienen memorabilia muy variada, que cubre desde los orígenes de la base hasta sucesos más recientes de la vida militar, social y económica de Aguadilla.
“Nuestro mayor tesoro es el ‘flight jacket’ del General Howard Ramey, su gorra y la bitácora de vuelo del año 1923. Son los originales, donados por su hija, fallecida en 2020. Nos donó esos tesoros de su padre, desaparecido en el 1943 en el Pacífico, y en cuyo recuerdo se nombró la base en 1948”.
Además de estos elementos personales del General Ramey, el museo cuenta con fotos originales y objetos de las diferentes etapas de la base, las cuales se presentan en un cronograma donde año por año “explicamos la historia de la base, desde 1939 con la expropiación y desplazamiento de los residentes del área, en lo que luego se convirtió el poblado San Antonio”, informó Rivera.
De esa primera época, el museo también conserva un pedazo de la vía del tren, que sirvió para la transportación desde San Juan del equipo bélico que iba a servir como defensa durante la II Guerra Mundial.
Y es que el mayor conflicto bélico de la Historia, desarrollado entre 1939 y 1945, situó a Puerto Rico en el objetivo de las potencias del Eje (Alemania, Italia y Japón), por lo que su defensa era clave para ganar la guerra.
“Los nazis venían por aquí, esto estaba cundido de submarinos nazis durante la II Guerra Mundial”, manifestó Giles.
Por eso, en los predios de la antigua defensa militar hay “unos búnkers donde se almacenaban las bombas atómicas”, recordó Rivera.
“Ahora mismo estoy haciendo una investigación de las defensas de Ramey durante la II Guerra Mundial. Ramey era un punto estratégico para defender el Caribe de los Nazis, era la ruta que se usaba desde Europa para llegar a Panamá”.
Pero la amenaza del nazismo no fue la única que puso a esta base aguadillana en alerta roja. Durante los más de 30 años de actividad, hubo otros momentos de tensión y escalada bélica, como en el año 1962 con la Crisis de los misiles en Cuba, que “provocó un lockdown de unos 20 días, donde nadie podía entrar o salir de la base”.
“Y también en 1965, cuando en la República Dominicana empezó la revuelta de Juan Bosch. Un teniente desertó, y por debajo del radar, sin que nadie lo detectase, aterrizó en Ramey, buscando asilo político. En la época de Trujillo también pasó, y un ‘jet vampiro’ aterrizó en la base”, recordaron los voluntarios.
El museo puede ser visitado los sábados, en horario de 9 de la mañana a 4 de la tarde.
“Si la gente me escribe podemos hacer arreglos para visitar el museo en otro momento. Podemos recibir a grupos y a escuelas, pero como no hay mucho espacio solo caben 6 personas a la vez. Me pueden escribir un texto al 787 546 2293 o a la página de Facebook ‘Ramey Air Force Base Historical Association’”, informó Rivera.

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