Personal de salud en “primera fila” para recibir la vacuna del COVID-19

Los grandes “protagonistas de la pandemia”: los trabajadores del sector de la salud, están en “primera fila” para recibir la vacuna ante el COVID-19. Todo este grupo de salud que desde el “día 1” ha estado brindando su apoyo en la “primera línea de la batalla” exponiéndose al contagio y evitando más muertes en la isla, ahora serán de los primeros en recibir la tan esperada inmunidad. Con muchas emociones encontradas y esperando seguir los pasos de los protocolos establecidos, enfermeros, médicos y todos aquellos trabajadores de los hospitales de la isla han comenzado a recibir la vacuna que consta de dos dosis para poder ser efectiva.
Bajo las garantías de muchos especialistas y científicos de diversas latitudes que aseguran que la vacuna de Pfizer y la de Moderna tienen todas las garantías para ser seguras, el personal de la salud se alista para ser vacunado. Sin embargo, los temores nunca están exentos en este tipo de situaciones, por tratarse de una vacuna nueva en la isla en la que no hay antecedentes de este antídoto que espera comenzar a ponerle fin a la pandemia.
Con la autorización de la Administración de Drogas y Alimentos Federal, (FDA, por sus siglas en inglés), Puerto Rico espera recibir en lo que queda de mes de diciembre unas 205,000 dosis de la tan esperada vacuna. La noticia, que es una de las mejores en todo el año trae una “luz al final del túnel” para ponerle fin a una pandemia que ha cobrado cientos de vidas en la isla y millones alrededor del mundo. La victoria sobre el virus no se podrá declarar, sin embargo, hasta que un 70% de la población de la isla esté protegida, algo que las autoridades esperan conseguir para el verano de 2021. Los primeros en recibir la vacuna serán los profesionales de la salud, trabajadores de los hospitales y de respuesta de emergencias, así como personas que trabajan y viven en albergues, asilos, centros de cuidado prolongado, entre otros.
Varios de los hospitales de la isla están empezando a realizar sus protocolos para vacunar a su personal contra el COVID-19. Como ya es conocido, la vacuna de Pfizer contra el COVID-19 y la de Moderna, requieren de dos dosis con un intervalo de 21 a 28 días aproximadamente para poder completar la inmunidad ante el virus. Ante el temor de que algunos de los trabajadores de la salud presenten cualquier tipo de enfermedades secundarias normales a cualquier vacuna, como dolores de cabeza o malestares, los hospitales planifican muy bien cuántos y quiénes serán las personas de su equipo de salud que recibirán la vacuna del COVID-19. El ayudante general de la Guardia Nacional, el General José Reyes, indicó que las entregas a varios de los 65 hospitales de la isla serán segmentadas a petición de las mismas instituciones. Las dosis que comenzaron a distribuirse el martes 15 de diciembre vislumbran el principio del fin, al menos para todos esos trabajadores de la salud que desde el comienzo de la pandemia han estado velando por la salud de los puertorriqueños. El presidente de la Asociación de Hospitales de Puerto Rico, Jaime Plá, aseguró que algunos hospitales cuentan con las neveras para almacenar la vacuna a los -80 grados Celsius que el antídoto de Pfizer requiere. Sin embargo, otros centros de salud no cuentan con dichos congeladores por lo que esperan recibir sus pedidos de vacunas segmentados.
La Sub secretaria de Salud, la Dra. Iris Cardona, informó que Puerto Rico cuenta con más de 40,000 personas laborando en el sector de la salud. La presidenta del Colegio de Profesionales de la Enfermería (CPEPR), Ana Cristina García, informó por su parte que se calcula que hay más de 30,000 enfermeros y enfermeras en la isla. Este elevado grupo de trabajadores compone sin duda un reto adicional, algo para lo que muchos hospitales y centros médicos de la isla esperan afrontar con mucha cautela y profesionalismo. Aunque no serán obligatorias, se espera, al igual que con toda la población en general que al menos un 70% del personal de la salud pueda recibir el antídoto ante el COVID-19.
De acuerdo a la Dra. Cardona, los efectos secundarios de la vacuna contra el COVID-19 son mínimos. La funcionaria de salud indicó que un 85% presenta un poco de dolor en el lugar donde se le administra la vacuna y es casi lo que ocurre siempre con cualquier vacuna, asegura. Cardona indica que un 2% tendrá dolores de cabeza ó cansancio, algo que desaparece en uno ó dos días. “Básicamente es una vacunación más”, asevera la sub secretaria de Salud.

Deja tu comentario:

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

Next Post

Denuncian retrasos de reintegros corporativos

Muchas empresas de la isla denuncian el malestar por el retraso del Departamento de Hacienda de reintegros corporativos. En este 2020 tan atípico, las empresas […]
¡Suscríbete!

para recibir el Periódico Visión gratis cada semana en tu correo electrónico

A %d blogueros les gusta esto: