Mi querida Mayagüez… ¡Cómo me duele!

“Ciudad de las Aguas Puras”, “Ciudad de Dios”, “La Sultana del Oeste”, “Ciudad de la Hospitalidad”, “La Ciudad del Mangó’…éstos son sólo algunos de los hermosos cognomentos con los cuales conocemos a mi queridad ciudad de Mayagüez. Pero me duele mucho que desde hace un tiempo al referirse a Mayagüez las personas dicen: “La Ciudad Fantasma”, “Ciudad Olvidada”, “Ciudad donde sus habitantes no se hacen escuchar”, etc. Mayagüez siempre era la tercera ciudad más grande en Puerto Rico. Y siempre ha sido grande también por sus próceres, por sus artistas (en todas las ramas del arte), por sus deportistas, por su belleza. Hasta su Plaza Almirante Cristóbal Colón siempre la sido de las más bonitas en toda la Isla (por no decir la más bonita). Muchas familias de todas partes de la Isla se han dado cita en las Navidades para ver nuestra plaza adornada. También nuestro majestuoso Teatro Yaguez ha sido uno de los mejores. Y podemos seguir mencionando lugares tanto recreativos como educativos. Tenemos el famoso Recinto Universitario de Mayagüez (mejor conocido como Colegio, CAAM) de donde han salido grandes profesionales.
Antes Mayagüez “brillaba” como un lucero en el mapa de Puerto Rico. Luego se fue “opacando”. Perdimos las fábricas. Soy una persona “Senior” y recuerdo la famosa Star Kist y Bumble Bee. Recuerdo el “mal olor” que llegaba hasta mi hogar y se regaba por toda la ciudad. Pero gracias a ese mal olor, había cientos de empleados/as ganándose el pan de cada día en la fábrica. Recuerdo cuando las empleadas vestidas de blanco salian del trabajo y entraban a alguna tienda del centro del pueblo. Todo el mundo comentaba del mal olor que salía de sus uniformes. Pero ese mal olor, a pescado, le permitía a las trabajadoras consumir productos en el centro de Mayagüez (y en otros lugares). En el centro del pueblo proliferaban las tiendas; tiendas de todo tipo: de ropa, calzado, farmacias, etc. También habían restaurantes, en fin, toda clase de negocio. Y hasta muchas mesitas con vendedores ambulantes en los alrededores del Municipio. Hubo un tiempo en el que se vendían flores, tarjetas postales, etc.
También recuerdo a muchas personas quejarse por los tapones que se hacían por la Zona Libre. Pero era la época en la cual habían muchas fábricas en esa zona, mucho empleo. Hoy en día seguimos con muchos tapones, pero ya no es debido a que hay muchas fábricas.
Hoy día vemos el casco urbano “casi vacío”; muchos locales vacíos. Lo que hay son muchos “Pubs”, muchos lugares para la venta de alcohol. Vemos muchas dependencias del Municipio por los alrededores. No entiendo como antes todas esas oficinas se concentraban en la misma Casa Alcaldía.
Me duele tanto ver a mi amada Mayagüez en este deterioro. Y últimamente me duele más ver los casos de corrupción de algunos funcionarios públicos de nuestra ciudad. Y son esos funcionarios los que el público escogió para que los representara, para que les sirvan bien. Son esas personas las que tienen que dar el buen ejemplo a nuestros niños y jóvenes.
“Yo tengo un sueño”. Y no es una utopía, pues confío plenamente en que se puede convertir en realidad. Tengo un sueño de que Mayagüez vuelva a brillar, que brille como un faro y contagie a todos con su luz. Sueño con un Mayagüez renacido completamente, fructífero… con el casco del pueblo repleto de comercios, que se pueda hacer algo con tantos solares y negocios vacíos, con atraer mucho turismo a esta zona. Sueño conque el Zoológico Dr. Juan A. Rivero reabra sus puertas pronto. Pero que lo haga completamente “renovado”, con muchas áreas florecidas, las exhibiciones mejoradas, etc. Y que tengamos allí una Escuela de Veterinaria, en consorcio con el Recinto Universitario de Mayagüez. El terreno está. Las ideas están.
Sueño con parques para nuestros niños y/o áreas donde se puedan recrear sanamente. Pues hasta el Parque El Nuevo Milenio está abandonado desde el huracán María. Y así por el estilo hay tantas cosas abandonadas, tanto por hacer. Y esto no viene desde el huracán María (en el 2017). Muchas cosas vienen mal desde hace muchísimo tiempo. Seguiré soñando, seguiré con tantas ideas que vienen a mi mente. Quiero servir, contribuir aunque sea con un granito de arena en el mejoramiento de la calidad de vida en mi amada ciudad de Mayagüez. Éste siempre ha sido uno de mis lemas. Y así como yo deseo ver resurgir a Mayagüez, verla brillar, verla renacer, sé que hay muchas personas que también lo desean. “En la unión está la fuerza”.

Deja tu comentario:

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

Next Post

Municipio de Rincón celebra su 216 aniversario

El municipio de Rincón, ubicado al oeste de la isla, es conocido como el “Pueblo de los Bellos Atardeceres”, el “Pueblo del Surfing” y sus […]
¡Suscríbete!

para recibir el Periódico Visión gratis cada semana en tu correo electrónico

A %d blogueros les gusta esto: