Manuel Álvarez Nazario y Josefina Rivera: un legado imperecedero en Mayagüez

La ciudad de Mayagüez ha sido cuna y refugio de insignes escritores e intelectuales desde la época de la primera colonización, pero especialmente desde que la Sultana del Oeste es sede de un recinto de la Universidad de Puerto Rico.
Las calles mayagüezanas, sus plazas y cafés han visto el tránsito y presencia de intelectuales como Eugenio María de Hostos, Riera Palmer o José de Diego, pero también de personas ligadas a la educación y la divulgación humanística que han engrandecido el nombre de la ciudad y de su principal centro educativo: el Colegio.
Esta confluencia histórica entre personajes insignes de las Letras y destacados profesores y académicos no es siempre tenida en cuenta por los propios ciudadanos ni por las autoridades, responsables de divulgar el patrimonio.
Hace 20 años falleció uno de esos prohombres que hicieron de Mayagüez su casa y laboratorio creativo, a pesar de no ser natural de la ciudad. Manuel Álvarez Nazario, nacido en Aibonito, pero hijo adoptivo de Mayagüez, debido a su larga trayectoria como docente en el Colegio, fue un destacado profesor y lingüista, fundador y primer director del actual Departamento de Estudios Hispánicos.
Su vínculo con la ciudad no fue solo por su desempeño como profesor colegial, sino que su vida profesional y personal estuvo ligada a la mayagüezana Josefina Rivera, también docente del Colegio y esposa de Álvarez Nazario.
Además de su legado como investigador, Álvarez Nazario fue periodista y ensayista. Su trabajo le permitió ser miembro de la Academia Puertorriqueña de la Historia y de la Academia Puertorriqueña de la Lengua, institución que presidió desde 1991.
Ese mismo año, la Fundación Puertorriqueña de las Humanidades le concedió el premio de ‘Humanista del año’, junto a su esposa, en reconocimiento a su contribución al estudio de la evolución histórica del español de Puerto Rico, con sus aportes sobre los indigenismos, afronegrismos y criollismos.
Por su parte, la figura de Josefina Rivera es de una importancia muy grande también. Educada en Mayagüez antes de acceder a la universidad, en sus primeros años profesionales fue maestra de las escuelas José de Diego y en la Escuela Superior Eugenio María de Hostos, en su ciudad natal.
Rivera es la autora del primer diccionario de Literatura Puertorriqueña, fruto de su tesis doctoral en la Universidad Central de Madrid. Al igual que su esposo, fue miembro de la Academia Puertorriqueña de la Historia y de la Academia Puertorriqueña de la Lengua, y junto a él fue ‘Humanista del año’, en 1991.
Esta distinguida mayagüezana, entre otros reconocimientos, fue laureada con el Premio de Literatura del Instituto de Literatura Puertorriqueña en los años 1969 y 1974. Además, fue Premio Nacional de Cultura en el año 2000 y Premio Pen Club en 2006.
Alvarez Nazario y Josefina Rivera donaron toda su colección privada, más de 5,000 títulos, a la biblioteca de la UPR en Mayagüez, que actualmente recibe el nombre de Colección Josefina y Manuel Álvarez Nazario.
A pesar del tiempo transcurrido desde el fallecimiento del profesor Nazario y la profesora Rivera, ocurridos en 2001 y 2010 respectivamente, Mayagüez no honra en su callejero o espacios públicos a los autores de obras como ‘El influjo indígena en el español de Puerto Rico’, ‘Historia de la literatura puertorriqueña’ o ‘ Antología General de la literatura Puertorriqueña’.

Deja tu comentario:

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

Next Post

Cómo satisfacer el paladar sin remordimientos

Darle un “gustito” al paladar no tiene por qué ser una extravagancia ni un privilegio de pocos. En el norte de la isla hay muchos […]
¡Suscríbete!

para recibir el Periódico Visión gratis cada semana en tu correo electrónico

A %d blogueros les gusta esto: