Los enemigos del deporte

Cuando concluya el año 2020 y hagamos un balance de la gestión del gobierno este cuatrienio en el ámbito deportivo no habrá mucho que distinguir.
En el Departamento de Recreación y Deportes (DRD), las ejecutorias del primero que ocupó la silla, Andrés Waldemar Volmar Méndez, al igual que las de su sucesora, Adriana Sánchez Parés, han dejado mucho que desear.
El deporte no estuvo entre las prioridades de este Gobierno. Es comprensible que existan otros temas que ocupen la atención de las autoridades, pero es imperdonable que se ignoren las peticiones de las Federaciones deportivas y a la vez utilicen los logros de nuestros atletas para la fanfarria y las fotografías oportunistas. Andrés y Adriana, junto a los líderes legislativos, eran los primeros en esperar a los equipos nacionales para felicitar, abrazar y celebrar. Esa misma urgencia no era notable para ayudar y colaborar.
Las dos personas que ocuparon el puesto del DRD este cuatrienio desconocen totalmente el funcionamiento de las Federaciones. El primero, un candidato derrotado a la alcaldía de Dorado y la segunda una total desconocida en el deporte puertorriqueño, ambos nombrados por el renunciante gobernador Ricardo Rosselló. El exsecretario y la actual secretaria utilizaron su posición para criticar, señalar y cuestionar las gestiones de los líderes federativos. Para ejemplo con un botón basta. Cuando se estableció la emergencia por el COVID-19, en marzo 2020, la secretaria actual no se puso a la disposición de las Federaciones para colaborar o tender puentes. Se abrogó la potestad de decidir cuándo los deportes podían reanudar sus actividades. Era notable que no tenía un plan organizado cuando le solicitó a cada Federación que le comunicaran a ella sus respectivas propuestas para luego determinar cuáles pasaban su visto bueno.
En los primeros meses del año 2019, la Secretaria del DRD se atrevió a cuestionar la decisión de la Federación de Béisbol de aceptar una invitación de la hermana Federación de Nicaragua para tres juegos de fogueo como parte de la preparación de los Juegos Panamericanos, presionó y hasta utilizó al Departamento de Estado para intentar cancelar el viaje. Fue un claro desafío a la soberanía deportiva y otra muestra de desconocimiento. Al final de cuentas, el viaje logró los resultados esperados con la primera medalla de oro en unos Panamericanos y el fortalecimiento de la relación entre dos países, unidos por Roberto Clemente y el béisbol.
Fui 15 años apoderado de un equipo de béisbol y llevo siete años como presidente de la Federación. Puedo dar testimonio de lo sacrificado que es hacer deporte en Puerto Rico.

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