La historia de la banca en Mayagüez narrada en un libro

El profesor de Administración de Empresas de la Pontificia Católica de Mayagüez, Luis Manuel Baquero, rescata en su libro ‘Historia de la banca en Mayagüez: 1854-2010’ la historia bancaria de la Sultana del Oeste, a partir el nacimiento de la Caja de Ahorros en el siglo XIX hasta la caída del Westernbank a finales del siglo XX.
Desde que en 1873 se instala la primera institución bancaria en Mayagüez, la Caja de Ahorros, coincidiendo con las indemnizaciones a los esclavistas tras la abolición de este sistema social y económico, la ciudad ha sido siempre un importante polo comercial para toda la región, lo que ha favorecido el flujo e intercambio monetario y crediticio, lo que permitió el impulso de la banca regional.
Según el profesor y economista, “el desarrollo de la banca en Puerto Rico fue lento y difícil, por las escasas oportunidades de crecimiento económico y el nivel de subdesarrollo de la isla”.
“El cuadro de pobreza extrema de la isla hizo lento el proceso de formación de capital debido a la escasez de ahorro y los bajos niveles de los salarios”, según Baquero, doctor en Administración de Negocios y Comercio Internacional por la Universidad de Puerto Rico.
Sin embargo, con el pasar del tiempo y el crecimiento del sector en el país, la ciudad portuaria y universitaria fue albergando importantes instituciones financieras y de ahorro tales como el Banco de Ahorro del Oeste o el Western Federal Savings and Loan Association, más conocido como Westernbank hasta el final de sus operaciones en 2010.
El libro nace no tanto de la experiencia académica y profesional de Baquero Rosas, sino de la inquietud personal de haber crecido en una ciudad llena de instituciones bancarias que poco a poco fueron abandonando su plaza en el oeste para reubicarse en otras zonas, o incluso llegando a cerrar operaciones de forma indefinida.
“Cuando uno se criaba en los 80, ver a empleados de banca era algo prestigioso. Ya no queda casi nada de eso. Me gusta que la nueva generación que no vivió esa época pueda conocer la historia económica de la ciudad”, expresó Baquero.
Así, el texto se divide en tres capítulos. El primero está dedicado a las primeras instituciones bancarias y al rol primordial de Mayagüez, que junto a Ponce y San Juan fueron el motor del nacimiento de bancos y organizaciones financieras en el siglo XIX. Junto a estas tres ciudades, hay que destacar el papel e importancia de San Germán y su Banco de Economía y Préstamo, fundado en 1881.
El segundo capítulo se enfoca en los bancos que nacieron en el siglo XX y que desaparecieron por diversos motivos. Entre ellos, se destacan el Banco Comercial de Mayagüez, fundado por Alfredo Ramírez de Arellano en 1969, y que introdujo novedades como la apertura de su sucursal los sábados, un horario entre semana hasta las 7 o servicio de banca tipo servicarro hasta las 5.
Junto al Banco Comercial del Oeste, Baquero Rosas destaca el Banco de Ahorro del Oeste, fundado en 1977 y cerrado en 1987 tras ser adquirido por el Banco Popular. Ambos bancos coinciden con la época en que en Mayagüez se instalan las primeras instituciones financieras españolas, debido al enorme crecimiento económico de la ciudad: el Banco Santander y el Banco Bilbao Vizcaya.
Por último, el libro cierra con un capítulo dedicado en exclusiva a uno de los emblemas económicos de la ciudad: el Westernbank, que representó hasta su cierre la disputa del oeste sobre la zona metropolitana, tras unas prácticas agresivas de expansión.
El libro destaca algunas curiosidades, como que el Banco Popular de Puerto Rico, en la actualidad la principal institución bancaria del país, se instaló antes en Aguadilla que en Mayagüez, a donde llegó en 1961, casi un siglo después de su fundación, debido al poder de los bancos mayagüezanos y a la imposibilidad durante décadas de competir con la banca regional del oeste.
Baquero Rosas, natural de Mayagüez y formado en la escuela superior Hostos antes de iniciar sus estudios universitarios, se ha especializado en analizar la historia económica de Mayagüez, su crecimiento industrial durante los años 50 y 60 asociado a su puerto y a la industria atunera, y su declive a principios de los 2000.
“Ahora estoy finalizando un segundo libro sobre la historia de las atuneras de Mayagüez y Ponce, hasta el cierre en 2012. También estoy escribiendo un libro sobre el residencial Franklin D. Roosevelt y otro sobre la Zona Libre de Guanajibo y el fin de la industria farmacéutica”, compartió el autor.
El libro se puede conseguir en la librería Mi Casita, en Aguadilla Mall, en la librería El Candil, en Ponce, y en plataformas digitales.

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