Hospital preparado para recibir a pacientes en salas de emergencia

MAYAGÜEZ MEDICAL CENTER DESARROLLÓ GUÍAS PARA MANEJAR LA ANSIEDAD Y LA DEPRESIÓN.

En una tendencia que preocupa a los profesionales de la salud, las personas por temor al contacto con el coronavirus se están quedando en casa en vez de acudir a las salas de emergencias cuando tienen síntomas peligrosos. Sin embargo, Mayagüez Medical Center les recuerda a los pacientes que los hospitales están tomando medidas para prevenir la propagación de la infección, entre ellas el aislamiento de los pacientes con COVID-19.

Personas que están particularmente en riesgo, porque es más probable que sufran de enfermedades cardiovasculares, diabetes u otros trastornos crónicos, hacen que el no acudir a los hospitales sea especialmente peligroso. Una situación que no vemos pero que está presente en la comunidad que requiere tratamiento y se inhibiere por miedo. Al inicio de la pandemia, la orientación que se dio en el país fue que, si el paciente no tenía que asistir a sala de emergencia por una situación que así lo requiriese, mejor se quedara en su casa. Pero ahora, eso son los pacientes que queremos atender, aquellos que tienen enfermedades crónicas que pueden amenazar su vida.

Enfermedades cardiovasculares y complicaciones infecciosas que necesitan ser atendidas de inmediato. Si la persona tiene síntomas asociados o no a una infección, complicaciones con la diabetes, hipertensión; eso son motivos justificados para que las personas asistan a su médico primario o sala de emergencia. No queremos que ningún paciente con una condición severa se quede sin venir al hospital por miedo” indicó el doctor Milton Carrero, Director Médico del Mayagüez Medical Center.

Los salubristas presentan la preocupación de que existan pacientes que estén siendo atendidos cuando su salud se encuentra más comprometida que si hubiesen asistido anteriormente al hospital. Hay condiciones que no son el COVID-19 pero igualmente involucran la vida y que deben ser atendidas. Ciertamente los pacientes infectados con el virus se encuentran aislados del resto, por lo que no hay problema de contagio. Los hospitales en estos momentos son lugares seguros por las precauciones que se están tomando. No estamos más seguros en la calle, en los negocios, en los supermercados, que en un hospital donde realmente están todos los mecanismos de protección” añadió Carrero.

Mientras, el hospital, consciente de la importancia de la salud mental y emocional del personal y visitante decidió atender la situación de inmediato. En primer lugar, se realizaron varias consultas con una psicóloga, desarrollando diferentes pilotos para manejar la ansiedad los cuales fueron circuladas a todos los empleados. Además, se ofreció una guía para manejar los síntomas de depresión y ansiedad que pudieran percibirse al momento de atender un paciente que está en condición crítica.

Del mismo modo, se crearon mensajes emotivos para darle ánimo a los profesionales de la salud.

Por otro lado, la facultad médica, al mantener un seguimiento de lo que sucedía con el coronavirus en otras partes del mundo estuvo preparada adecuadamente para el momento en que llegara el virus al país. Una vez fueron confirmados los primeros casos, se generó una actividad educativa importante. El personal fue capacitado en todas las áreas para atender la emergencia.

También fueron adiestrados para identificar equipos, reconocer su uso, áreas críticas, enfatizar el lavado de manos y uso de mascarillas; medidas que fueron efectivas al momento de atender su primer paciente positivo al COVID-19, un hombre de 87 años quien respondió favorablemente al tratamiento recibido.

El director médico expresó que recibir uno de los primeros pacientes significó un gran reto, responsabilidad y conciencia. “Una vez tuvimos ese primer caso pusimos los protocolos que habíamos preparado en función. Más adelante, cuando comienzan aumentar los casos en la isla se procede a la protección y descripción de medidas al personal y visitante.

Desde ese momento, se inició una comunicación constante, que al día de hoy mantenemos, para estar prevenidos ante cualquier eventualidad” puntualizó.

Incluso, la institución no tuvo que contratar personal ya que cuentan con tres neumólogos, dos intensivistas, un equipo de sala de emergencia completo y personal de enfermería y médicos dispuesto a trabajar. Aun así, Carrero admitió que lo más difícil de la emergencia ha sido manejar la incertidumbre.

“Atender una condición nueva que aún no tiene tratamiento efectivo y que inicialmente no se tenían las herramientas para trabajar con ella, crea incertidumbre.

Cuando se sabe con lo que se está trabajando, la ansiedad es bien baja, pero esta situación es diferente, un virus con unas manifestaciones parecidas a otros que se han trabajado en el pasado, pero con una letalidad alta. Lo que ha sacudió al sistema de salud entodo el mundo” sostuvo.

Se reconoce que esto no ha terminado y aunque hay una reapertura gradual, no debe ser una alerta para bajar la guardia. Por el contrario, hay que estar prevenidos y actualizando protocolos.

La realidad cambia continuamente por lo que el reto de la sociedad es mantenerse por al frente del virus.

Promover la higiene, prevención, uso de mascarillas y conciencia de un lavado de manos correcto será parte de la nueva realidad por un largo tiempo. Todos los esfuerzos que se hacen van dirigidos a la prevención. El sistema de salud está más orientado, se recibe mayor información y estudios.

Aunque aún no hay vacuna disponible, la pandemia está siendo manejada con mayor confianza.

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