El baloncesto es cosa de familia


LA EXJUGADORA DE LA SELECCIÓN NACIONAL DEL BALONCESTO FEMENINO GLENDA RODRÍGUEZ JUNTO A SUS HIJOS IAN ÁLVAREZ RODRÍGUEZ Y LUIS FERNANDO MARÍN RODRÍGUEZ.

La pasión por el baloncesto de Glenda Rodríguez, ex jugadora de la selección femenina de Puerto Rico de este deporte no es cosa solo suya. El gusto y el amor por este juego de las alturas lo comparte con sus dos hijos, Ian Álvarez Rodríguez y Luis Fernando Marín Rodríguez, quienes también han heredado de una u otra forma, ese “gen” por el baloncesto mostrando buenas habilidades y destrezas.

Rodríguez, quien es una reconocida jugadora del baloncesto femenino boricua, lleva una exitosa trayectoria deportiva nacional a cuestas y en su palmarés exhibe muchas de las últimas medallas de oro conseguidas

por la isla en diferentes categorías del baloncesto. Esta popular atleta actualmente participa en una liga femenina para mayores de 40 años y también por muy interesante que parezca, se desenvuelve en una liga de varones que reúne a ex jugadores del baloncesto profesional de la isla y que junto con algunas féminas quieren mantener viva la pasión del juego de las alturas sin importar la edad.

El gusto y el amor por el deporte del tabloncillo no es algo esporádico para Glenda Rodríguez pues asegura que es una pasión, es algo que se ha convertido en un estilo de vida. Asegura que en su casa “se desayuna, se almuerza, se cena y se respira baloncesto” y que su familia no solo ha comprendido su compromiso con sus rutinas para con este deporte, sino

que la han apoyado en todo. Como madre también ha tenido que dar todo su apoyo a sus hijos para que los mismos puedan practicar el deporte sin descuidar sus estudios.

Rodríguez también es profesora de educación física, pero ahora, desde que se produjo el cierre parcial a causa del coronavirus, ha tenido que dar clases de forma virtual a sus alumnos de séptimo y octavo grado. Durante sus jornadas semanales de clases virtuales, les enseña a sus muchachos temas que les ayudarán en su vida deportiva y profesional como el manejo de la imagen, una buena higiene, la correcta nutrición y la importancia de la actividad física, entre otros temas. En cuanto a la parte práctica, señala que sus estudiantes buscan la forma de hacer ejercicio en frente de la pantalla, ella los observa y les hace cualquier comentario o corrección que tenga que hacer. Asegura que estar confinada a una pantalla y estar sentada mucho tiempo frente a una pantalla no es algo que le agrade mucho pues es una persona que le gusta mucho la actividad física y ha estado acostumbrada toda su vida a ello. La cuarentena no ha impedido que Rodríguez y otros miembros de su familia dejen de ejercitarse. Asegura que en la terraza de su casa se las han ingeniado para hacer algunos ejercicios de calentamiento y mantener la actividad a pesar de no poder acudir a las canchas.

En relación a la tolerancia y el nivel de inclusión de la sociedad para con una mujer deportista, Rodríguez asegura que su generación hizo un gran trabajo que ahora se comprueba cuando muchas escuelas y organizaciones la invitan junto a otras compañeras a dar clínicas de baloncesto y la gente la trata con mucho respeto y aprecio como si todavía fuese parte de la selección nacional femenina de Puerto Rico. El buen nivel deportivo que tiene la mujer en el baloncesto boricua se ha visto también en las canchas y prueba de ello es la clasificación de este combinado a las olimpíadas de

Tokio, unas competencias que como es sabido por todos, a causa de la pandemia serán realizadas ahora en suelo nipón, pero en verano de 2021. Rodríguez asegura que el presidente de la Federación de Baloncesto está haciendo un buen trabajo y que en la máxima cita del deporte le gustaría ver como las muchachas consiguieran una medalla. También señala que hay que ser realistas, entender que hay muchas otras potencias participando y que no se lo pondrán fácil a Puerto Rico. Para ella el mayor logro ya está conseguidoqueeshaberseclasificado a las olimpíadas.

Ser madre de 2 hijos y mantener a la vez el ritmo de entrenamiento en el baloncesto no ha sido impedimento para ella. Glenda asegura que, a sus hijos, especialmente el menor les apasiona el baloncesto y que todos entienden cuando una de las partes no pueda estar allí para el otro. Cada quien comprende lo importante que es para su madre mantener su rutina de entrenamiento en las canchas. Rodríguez asegura que el mejor consejo que le puede dar a las madres es que sepan que además de ser madres, también tienen derecho como miembros de la familia a cumplir con algún hobbie, deporte o cualquier actividad que les apasione. En relación a la enseñanza de los hijos, es clara en enfatizar que lo más importante que se le puede inculcar a un hijo es la disciplina. “No importa que deporte practique, si tiene la disciplina ya tiene la mitad de la batalla gana” asegura Rodríguez.

Una de las recomendaciones en cuanto a la crianza de los hijos que Glenda como madre de dos varones puede sugerir a todas las madres, es la de no castigar al niño o a la niña con quitarle el deporte. “Por más grande que parezca el sueño de tu hijo, apóyalo y bríndale esas herramientas para que él pueda desarrollar esa gran idea pues a la larga es lo que ellos le van a dedicar su tiempo y les creará disciplina, educación y respeto” asegura esta destacada baloncelista.

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