Comunidad de Mayagüez pide proteger la fauna y el ambiente

Conscientes de la necesidad de protección que tienen las tortugas, una especie con peligro de extinción, un grupo de personas de la comunidad Guanajibo Homes de Mayagüez, se ha dedicado a la tarea de salvaguardar la vida de estos reptiles amenazados en una de las costas de la Sultana del Oeste. El descuido de muchas personas para con el medio ambiente en la zona ha provocado que, al menos desde diciembre, más de 150 tortugas hayan muerto. Rosario Davis, presidenta de la Junta de Residentes de la comunidad Guanajibo Homes, en Mayagüez, ha estado avocada a la protección de esta zona desde agosto del año pasado. Davis asegura que varias personas se acercan con sus carros al área de la playa frente a uno de los negocios de comida de la carretera 102. Desde que ha estado inmersa en la búsqueda de soluciones ambientales para esta área de Mayagüez, Davis ha radicado ya más de 3 querellas ante el Departamento de Recursos Naturales y Ambientales (DRNA), las cuales se han quedado, según ella, sin solución aparente.
Con la presencia de vehículos en la zona, muchas de las tortugas mueren y la gran cantidad de desperdicios que han encontrado en el lugar ha provocado el mismo destino de sus huevos. La playa, que es zona de anidaje de esta especie, debe luchar contra la desidia humana, y la falta de protección para con esta especie que habita en el lugar. De acuerdo a esta líder comunitaria, a pesar que la policía les pide a estas personas retirarse del lugar, las mismas vuelven al sitio una vez que los agentes se retiran. Además, en la zona se encuentran 4 yolas que causan problemas ambientales en el lugar y por las que no han aparecido dueños. 2 de estas embarcaciones tienen marbete y las otras 2 no tienen ningún tipo de identificación. Davis señala que el Departamento de Recursos Naturales y Ambientales (DRNA) les ha prometido diferentes acciones para proteger a las tortugas y el ambiente en el lugar, pero hasta el momento todo se ha quedado, según ella, en palabras.
El 10 de abril, la organización Scuba Dogs Society estuvo realizando una jornada de limpieza en el lugar junto a varios voluntarios. Davis relata cómo el día en que se acercaron al lugar para comenzar esta labor un grupo de vehículos estaba en la costa que iban a limpiar. Al ellos pedirle que movieran sus carros a otro lugar, algunas de estas personas reaccionaron de manera violenta y uno hasta los amenazó con un machete, de acuerdo a Davis. Ante la llegada de la policía, éstas personas movieron sus vehículos. La acción, lamentablemente es temporal, pues ante la partida del grupo de ciudadanos y de la policía, la costa volvió a fungir como estacionamiento improvisado. El problema en el lugar no es solo la muerte de tortugas que se registra debido a la imprudencia por el parqueo de vehículos, sino que la zona también es un centro de desperdicio. Durante la actividad de limpieza de la organización Scuba Dogs Society se extrajeron del lugar al menos 6 camiones de basura. Davis asevera que aún todavía quedan desperdicios que siguen amenazando a la vida animal y vegetal del lugar.
Esta líder comunitaria relata que en el lugar sembraron uvas playeras, palmas y arbolitos de almendro, para no solo dar vida al lugar, sino evitar que personas descuidadas colocaran sus vehículos allí. A las pocas semanas, Davis cuenta cómo varios de estos productos fueron arrancados y la costumbre de estacionarse y beber licor en el lugar, volvió con total impunidad.
Alberto Maldonado, catedrático adscrito al Colegio de Ciencias Agrícolas del Recinto Universitario de Mayagüez, (RUM), ha estado trabajando en la concientización de este problema, que además de generar grandes daños ambientales, también afecta la seguridad de una zona que es considerada turística. Maldonado señala como frustrante, el hecho de que haya un grupo de personas que esté trabajando en pro del cuidado de las tortugas y la limpieza de la zona y no haya un compromiso de las autoridades para ayudarles. En este sentido, recordó cómo en el lugar instalaron unas vallas de cemento para prevenir que los carros se estacionaran en esta zona de anidaje de las tortugas y luego fuera el mismo DRNA que moviera las vallas. Para este docente que trabaja con diferentes proyectos agrícolas y ambientales con las comunidades, para mitigar esta situación, es necesario que toda la comunidad se involucre completamente en la misión de salvaguardar el ecosistema del lugar. Además, Maldonado señala que es necesario que los dueños de los restaurantes de la zona pongan de su parte en orientar y pedirle a los clientes un buen uso y disposición de los desperdicios. Por último, y no menos importante, Maldonado pide a las autoridades, especialmente al DRNA, un mayor apoyo en la protección y conservación de estas áreas costeras de Mayagüez. “Es importante trabajar unidos para lograr grandes resultados”, asegura.

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