Colectivo de arte callejero crea sistema de recogido de agua para la comunidad

Su arte ya empieza a ser una constante en las paredes de Mayagüez: ratas y buitres que intentan comerse a Puerto Rico o caricaturas de personajes públicos como Julia Keleher y Richard Carrión convertidos en Jokers.
Las autoras de esta propuesta creativa se hacen llamar Bemba PR, un colectivo de arte callejero enfocado en la participación política a través del arte.
“Después del verano del 19, el graffiti vuelve a tener una connotación política. El arte callejero tiene también la función de hacer cambios reales”, cuentan sus promotores en conversación con Periódico Visión.
Su emblema visual, como su nombre, se inspira en unos labios grandes, unas bembas rojas que pueden recordar a la icónica imagen creada por John Pasche para los Rolling Stones.
Pero la bemba de Bemba PR no tiene nada de estrategia comercial ni fenómeno pop; sus labios rojos, como ellos mismos definen, “representan una energía capaz de construir, ordenar, afirmar e inclusive destruir”. La bemba articula la palabra, y como ellos, busca generar discusión en el espacio público.


Aunque su arte es público, quieren mantener el anonimato. Igual que otros artistas callejeros, como el mundialmente conocido Banksy, prefieren que el foco se ponga en su trabajo y mensaje.
Además, reconocen que cuando hacen intervenciones comunitarias y hay mucha gente nadie sabe quién es realmente el líder, convirtiendo su arte en un trabajo de grupo. “Eso nos gusta”, afirman.
El proyecto nació mientras el colectivo residía en Arecibo, pero desde hace un año Mayagüez es su sede, concretamente en el Taller Lumpen, un antiguo local comercial entre las calles Martínez Guasp y Águila, ahora reconvertido en espacio creativo y laboratorio artístico.
Desde Taller Lumpen, Bemba PR está liderando la iniciativa Mayagüez Art District (MAD), “una parodia de las siglas de los grandes museos” según los promotores.
“Llevamos tiempo tratando de hacer este proyecto para articular la zona comprendida entre el Taller Libertá (Pablo Casals), LoveShack (San Vicente) y nuestro espacio como una zona creativa. Queremos descentralizar las artes, la cultura y los fondos destinados a estos sectores en Puerto Rico. Por eso decidimos tomar esta iniciativa de crear un distrito artístico en Mayagüez”.
“Estamos colaborando en cómo desde el arte podemos crear un modelo para compartir con otras comunidades y ser un ejemplo nacional”, apuntan.
Una de las primeras iniciativas que están desarrollando es una campaña de sensibilización en relación al COVID-19.
“Con la pandemia surge la oportunidad de buscar distintas maneras de traer fondos para, desde el arte callejero, impactar la comunidad y organizarla”, comentan.


Para ello, gracias a una beca de Third Wave Movilice Power Fund, han creado una campaña a través de stencils y graffitis para recordar el triángulo de protección: lavarse las manos, distanciamiento físico y uso de mascarilla.
Bemba PR denuncia que “el gobierno no ha hecho ni una campaña de salud pública” por lo que esperan que su iniciativa sirva para lograr “prevención y cuidado, incluida gente sin hogar a quien el mensaje no siempre llega”.
La campaña no pone el foco solo en la parte salubrista de la enfermedad, sino que atiende la dimensión social. Como aseveran en su manifiesto “convivimos con virus biológicos y sociales que ponen en precariedad nuestra vidas. Nuestra generación entendió que solo el pueblo salva al pueblo”.
Por eso, reconocen que la enfermedad también se frena desde las comunidades, pero hay obstáculos. Por ejemplo la falta de acceso al recurso del agua, necesaria para higienizar las manos o para beber.
“Nosotros compartimos calle con la Fondita Corazón. Con la pandemia se cerró, y se nota en la comunidad un desespero. Había vecinos que se nos acercaban a pedirnos un galón para beber o ducharse. Varias situaciones nos llevaron a darnos cuenta que hacía falta agua en la comunidad”.
Frente a ese panorama, decidieron desarrollar una segunda parte de su proyecto educativo: construir una estación de recogida de agua para la comunidad, e iniciar una campaña artística para promover la captación pluvial y comenzar a discutir la calidad y disponibilidad del agua en Puerto Rico.
“Los sistemas de recogido van a ir acompañados de un mural en el Taller Lumpen para reflexionar sobre el uso del agua. Queremos que la gente de la comunidad se una, aprendan cómo montar su propio sistema en las casas para independizarse de la Autoridad o defenderse frente a huracanes”, manifestaron.
Para esta iniciativa han contado con el conocimiento de la organización ambiental comunitaria ISER Caribe y el proyecto Environment Community Humanities Oasis (ECHO), quienes colaboraron con el diseño y montaje del equipo, unos drones con capacidad para almacenar hasta 265 galones, más un grifo exterior para que la gente pueda lavarse las manos y surtirse de agua destilada.
También junto a ISER Caribe han instalado un sistema de recogida de agua para suplir y abastecer el consumo propio del espacio cultural Taller Libertá y fomentar el aprovechamiento de la lluvia con fines privados.
Próximamente, además, construirán una unidad móvil que permitirá llevar agua y luz a otras comunidades para desarrollar actividades o asistir en caso de emergencia, y que pretende ser un modelo que cada comunidad pueda replicar.
“Nuestro mensaje es `organiza tu barrio´, pero esperamos que estas iniciativas también puedan generar política pública”, sentencian.

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