Casa Pepiniana de la Cultura, bastión de la identidad puertorriqueña

La geografía de Puerto Rico está repleta de experiencias de gestión cultural comunitaria que tratan de defender y divulgar los valores de la identidad puertorriqueña.
Uno de esos ejemplos es la Casa Pepiniana de la Cultura, institución que sobrepasa los 40 años de existencia, y que en el oeste de Puerto Rico representa uno de los centros culturales más sólidos y con mejor programación educativa.
Fundada en los años 80 al calor de los Comités Pro Defensa de la Cultura Puertorriqueña, la Casa Pepiniana de la Cultura fue en sus orígenes una reacción a los intentos del gobierno de Carlos Romero Barceló de crear una serie de leyes culturales que tenían la intención de debilitar al Instituto de Cultura Puertorriqueña (ICP).
Por todo el país, líderes culturales como Ramón Aboy, Elsa Tió o Ricardo Alegría levantaron la voz para que en cada pueblo se organizase la resistencia ante lo que consideraban un avance del estadismo y un ataque a la cultura puertorriqueña.
Así, guiado por figuras destacadas de la vida social y cultural del Pepino como Ramón M. Estrada Vega, Ramón Soto Ríos o Laura Castro, el recién creado comité en San Sebastián diseñó el Festival de la Hamaca y fundó la Casa Pepiniana de la Cultura como foros desde los que aportar a la defensa de la identidad y la cultura nacional.
Ahora, 41 años después de esa gesta, la Casa sigue viva y sólida en sus propósitos, bajo la presidencia del maestro, doctor en Educación y locutor radial Víctor Rivera Pastrana.
En conversación con este medio, Rivera Pastrana definió este proyecto cultural como “una Casa sin casa”, en referencia a la ausencia de un local en donde desarrollar su actividad comunitaria.
Sin embargo, esa falta de espacio físico no lastra su prolífica agenda de eventos. Además del Festival de la Hamaca, su labor cultural incluye la edición de la revista Guácara, las jornadas en memoria de los pepinianos Nilita Vientós y Angel Mislán Huertas, la feria artística ExpoArte, el Encuentro Nacional de Poetas, y la comisión arqueológica Otoquí.
A esta agenda anual se suman presentaciones de libros, ciclos de cine o la producción mensual del programa “Tertulia cultural”, en Radio Raíces.
Pero además, en su gesta comunitaria, la Casa Pepiniana de la Cultura ha sido parte de luchas que exceden los límites culturales.
Sus miembros han sido activistas en la defensa del español en Puerto Rico, la excarcelación de Oscar López Rivera o la oposición a las antenas en barrios como Altosano y Sonador.
“Hemos sido bien verticales en defender la identidad, en defender al pueblo trabajador”, expresó el presidente.
Y es que, a pesar del paso del tiempo, la herencia y visión de sus fundadores está siempre presente.
“El legado de aquellos primeros gestores culturales, su lucha por la identidad y la cultura, ha rendido frutos. Nuevas generaciones se han integrado a la casa, con intereses que van armonizando con los nuevos tiempos”, sentenció Rivera.
Para atender ese relevo generacional, en sus reuniones de junta “empezamos con 5 minutos de historia de la Casa. No podemos olvidar lo que hacemos. Si perdemos el hilo de la historia, fracasamos”, explicó el presidente.
Gracias a esa constante regeneración en su membresía, que actualmente ronda los 40 miembros, y a la adaptación al nuevo contexto, la institución ha podido mantener una agenda de actividades virtuales, incluido su afamado Festival de la Hamaca, referencia en el calendario anual de ferias de artesanía y música popular.
Además, la capacidad de moverse a entornos digitales es muy importante desde su punto de vista.
“Hay que adaptarse a los tiempos. Cuando ocurre la pandemia, la Casa ya había tomado iniciativas virtuales que pudo aplicar. Muchos centros, lamentablemente, no han podido adaptarse. Cuando no hay una generación nueva y no tienen dominio de las tecnologías, se nos quedan atrás”, comentó.
Consciente de la importancia de estos centros culturales, Rivera Pastrana llama a recuperar la solidaridad y esfuerzos conjuntos que dieron origen a estos proyectos surgidos tras los Comités Pro Defensa de la Cultura.
“Nosotros estamos pensando que las casas culturales se tienen que dar abrazos fraternales. Todas actúan bajo el mismo propósito, no pueden verse como competencia”.
Actualmente, el público puede seguir las actividades de la Casa Pepiniana de la Cultura a través de su página en Facebook. Sus últimas propuestas culturales han incluido el trabajo del guitarrista Hermelindo Ruiz sobre la danza puertorriqueña, diálogos junto a los Reyes Cantores Isabelinos o una presentación de Vivian Auffant sobre Hostos y su relación con la educación y la mujer.
“Ahora tenemos en febrero el natalicio de Julia de Burgos, el día 17. Ya todos conocen su poesía, pero queremos comprender cómo sería Julia si estuviera existiendo con nosotros. Contaremos con el poeta William Pérez Vega. Y luego empezamos con las conferencias de arqueología de la comisión Otoquí, dirigidas por el arqueólogo y vicepresidente de la Casa, Luis Joel Pérez”, informó Rivera.
La actividad será transmitida por Facebook Live y por Radio Raíces, con el auspicio de la Fundación Puertorriqueña de las Humanidades.
Por último, Rivera Pastrana compartió que “ya empezamos a organizar el Festival de la Hamaca de este año para el fin de semana del 4 de julio, bien sea presencial o virtual”.

Deja tu comentario:

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

Next Post

Unid@s por ayudar a quien más lo necesita

Además de los grandes protagonistas en la lucha contra la pandemia del COVID-19 en la isla que sin duda son los trabajadores de la salud, […]
¡Suscríbete!

para recibir el Periódico Visión gratis cada semana en tu correo electrónico

A %d blogueros les gusta esto: