Trabajar en la agricultura, fue un sueño hecho realidad

Por Gladys Guerra Arcelay

El Club de Leones de Mayagüez llevó a cabo una actividad en la que premiaron al ‘Agricultor del año’. El premio recayó en las manos de un joven criador de cerdos, llamado Edil Irizarry, quien suple la carne de éstos a los Supermercados Napo Vélez.
Lo curioso de su historia es, que lo que hoy día le produce un sustento suficiente para vivir, comenzó por su deseo y pasión por los animales. Confesó que la industria de los animales le llamó la atención desde que era muy pequeño, pues tenerlos como compañía le ayudaba en pasar momentos agrios de su vida.
Así que se puso como meta tener un negocio que tuviera que ver con animales o agricultura.
Su meta estaba tan fija en su cabeza, que ni siquiera pensó en entrar a la universidad. Tan pronto como se graduó de la escuela, buscó un trabajo que le permitiera ganarse un sueldo y a la vez le dejara suficiente tiempo libre para hacer su sueño realidad de trabajar en la agricultura.
Recuerda que lo más difícil de seguir por este camino no fue tanto el montar su empresa, sino tener que lidiar con las críticas y consejos de todo el mundo que lo instaban una y otra vez a que dejara el negocio agrícola porque no dejaba nada o era demasiado delicado. Pero, Irizarry sonrió a la última y ahora ve como su trabajo rinde frutos, incluso después de sufrir inclemencias del tiempo y de otro tipo de amenazas que podrían acabar con la producción diaria para su cliente.
Recuerda el joven que todo comenzó con una cerda, pues su primer negocio agrícola, consistía en comprar animales y revenderlos a quienes estuvieran interesados. Hasta que cayó en sus manos una cerda que al poco tiempo parió más cerditos de lo esperado. Entonces se vio en la encrucijada de que hacer con la producción que le desbordaba las manos y el negocio. Fue a vender la cerda con uno de sus clientes habituales, pero este lo que hizo fue prestarle el dinero para poder saciar sus necesidades inmediatas, no sin antes comentarle que si abría un negocio serio en la agricultura lo buscara para darle su apoyo. Y así fue.
De los once cerditos que pario la cerda, vendió diez, recuerda Irizarry. Se quedó con una cerda hembra, pues cuando madurara la ponía a parir y así engordar a los cerditos como cebo para llevarlos al matadero y vender la carne al cliente actual.
El negocio ha sido tan próspero que ahora de dedica a comprar los cerditos y alimentarlos de una manera, que llama mixta, para que la carne sepa y se cocine con excelente calidad. El terreno que tiene y lo que ha creado incluso le sirvió para sobrevivir el huracan María en el sector en que vive en Mayagüez, pues gracias a su finca, nunca se quedaron sin comida ni agua, aunque no tuvieran luz eléctrica.

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One thought on “Trabajar en la agricultura, fue un sueño hecho realidad

  1. Mi orgullo. Mi hijo Edil Alberto. Desde sus cuatro años tenía definido lo que quería ser y lo logró con mucho trabajo y dedicación. Querer es poder. Te amo y estoy orgullosa de ti.

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