Posible regresar a la normalidad tras catástrofe

Por: Gladys Guerra Arcelay

Aunque ya pasaron siete semanas del paso del huracán María por la Isla, todavía hay personas que están sufriendo secuelas físicas y económicas, debido a la falta de servicios básicos o a los daños que pudo haber sufrido su hogar u otras pertenencias. No obstante, la población de Puerto Rico también puede estar experimentando secuelas psicológicas con las que aún no ha lidiado propiamente.

Para el psicólogo Yousseph Ahmad de la Universidad Carlos Albizu, esta situación no debe sorprender. De hecho es una situación normal. Primero, según explicó porque cada persona tiene su forma y necesita su tiempo para procesar lo que ha pasado. Y segundo, porque por ahora la gente lo que está buscando es resolver las necesidades inmediatas que tiene, que son cubrir sus necesidades básicas, como: cómo proveer alimento, ropa y techo a su familia o a ellos mismos.

Ahora bien, esto no quiere decir que luego de pasar por un suceso tan traumático como este la población no puede regresar a la normalidad. “La realidad es que sí. Las investigaciones apuntan a que la mayor parte de las personas son resilientes a este tipo de eventos y luego de discurrido un período de tiempo, que es diferente para cada persona, pueden regresar a la normalidad.”, apuntó el profesional de la salud mental.
Sin embargo, es un poco difícil regresar a la normalidad o a la vida que se llevaba antes del huracán, cuando pasado más de un mes la gente no ve ningún avance o mejoría en su estado. Es por ello que la frase que se lleva repitiendo desde el paso del huracán “Puerto Rico se levanta”, puede ser incluso ofensiva para ellos, pues no ven que los servicios o que puedan regresar a la rutina que tenían con la celeridad que quisieran.

Ahmad recomendó que en estos casos lo que debe hacerse es aceptar esta nueva realidad. “Entre eso esta. Suplimos necesidades básicas. Tengo alimento. Tengo vivienda. Tengo estas áreas que sí están reflejando normalidad. Pero, no tengo suplidas todavía estas necesidades, así que debemos darnos tiempo para aceptar su nueva realidad que puede ser no tener servicio de luz o de agua potable”.

Para poder sobre llevar mejor las situaciones que no podemos controlar, como la falta de luz u otras comodidades a las que estábamos acostumbrados, Ahmad recomendó que se busque apoyo en familiares, amigos o grupos de ayuda psicosocial. La persona no tiene que estar sufriendo de alguna enfermedad mental para buscar este tipo de ayuda. Entrar a una terapia grupal donde las personas que estén también hayan sufrido las mismas experiencia y que puedan ventilar lo que les sucede es un primer paso para poder seguir con la vida después de la tragedia.

El experto también recomendo, que aunque no se tengan todos los servicios, si se tiene agua, techo, comida y ropa, la familia debe tratar de regresar a la rutina en la medida en que puedan. Esto es si están viviendo en su casa, pues deben comer sus tres comidas diarias, dormir las horas que dormían antes del evento y hacer su vida lo más parecida posible a la normalidad que tenían antes.
Reconoció que hacer esto puede no ser fácil, especialmente para dormir, pero recomendó que si todavía siente algún tipo de miedo, especialmente cuando llueve o cuando va al supermercado, buscar ayuda profesional para poder asimilar lo que está sucediendo y regresar a la normalidad lo más pronto posible.

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