Pérdida de audición relacionada con la edad

La pérdida de audición relacionada con la edad (presbiacusia) es aquella que ocurre poco a poco en la mayoría de las personas al envejecer. Es uno de los trastornos más comunes que afectan a los adultos mayores y de edad avanzada.

En los Estados Unidos, alrededor de una de cada tres personas entre 65 y 74 años tiene una pérdida de audición. Casi la mitad de las personas mayores de 75 años tienen dificultad para oír. Los problemas de audición pueden hacer que sea difícil entender y seguir los consejos de un médico, responder a las advertencias, y escuchar los teléfonos, timbres y alarmas de incendio. La pérdida de audición también puede hacer que sea difícil disfrutar de las conversaciones con los amigos y la familia, lo que hace que las personas se sientan aisladas.

Por lo general, la pérdida de audición relacionada con la edad ocurre en ambos oídos, afectándolos por igual. Ya que la pérdida es gradual, las personas con este tipo de pérdida de audición no siempre se dan cuenta de que su capacidad para oír se ha reducido.
Hay muchas causas para este tipo de pérdida de audición. La más común es por los cambios que ocurren en el oído interno al envejecer. También podría ser el resultado de cambios en el oído medio o cambios complejos en las vías nerviosas que van del oído al cerebro.

¿ Por qué perdemos la audición al envejecer?

Hay muchos factores que pueden contribuir a la pérdida de audición relacionada con la edad. Puede ser difícil diferenciar la pérdida de audición relacionada con la edad de la pérdida de audición que puede ocurrir por otras razones, como por estar expuesto al ruido por mucho tiempo.
La pérdida de la audición inducida por el ruido ocurre cuando se está expuesto por mucho tiempo a sonidos que son demasiado fuertes o que duran demasiado tiempo. Este tipo de exposición al ruido puede dañar las células ciliadas sensoriales en el oído, las cuales nos permiten oír. Una vez que estas células ciliadas se dañan, no vuelven a crecer y la capacidad para oír disminuye.

Los problemas médicos como la presión arterial alta o la diabetes, que son más comunes en las personas mayores, pueden contribuir a la pérdida de audición. Hay medicamentos que son tóxicos para las células sensoriales en los oídos (por ejemplo, algunos medicamentos para la quimioterapia) que también pueden causar la pérdida de audición.
La mayoría de las personas mayores con pérdida de audición tienen una combinación de pérdida de audición relacionada con la edad y pérdida de audición inducida por el ruido.

¿ Qué tratamientos o aparatos me pueden ayudar?

El tratamiento dependerá de la gravedad de la pérdida de audición, por lo que algunos tratamientos funcionan mejor en algunas personas que en otras. Hay varios aparatos y ayudas que pueden mejorar la pérdida de audición. Éstos son los más comunes:

• Los audífonos son aparatos electrónicos que se usan dentro del oído o detrás de la oreja (ver la imagen) y hacen que los sonidos sean más fuertes. Para encontrar el audífono que mejor le funcione, quizás se tenga que probar más de uno. Pregunte si puede tener un período de prueba con su audífono y asegúrese de comprender los términos y las condiciones de ese período de prueba. Trabaje junto con su proveedor de audífonos hasta que se sienta cómodo poniéndoselos y quitándoselos, ajustando el volumen y cambiando las pilas. Los implantes cocleares son pequeños aparatos electrónicos que se implantan en el oído interno mediante una cirugía. Ayudan a darle una sensación de sonido a las personas que están profundamente sordas o que tienen problemas severos de audición. Si su pérdida de audición es severa, su médico puede recomendarle un implante coclear en un oído o en ambos.

• Los sistemas auditivos anclados al hueso o “osteointegrados” esquivan el conducto auditivo y el oído medio. Están diseñados para usar la capacidad natural del cuerpo para transferir el sonido a través del hueso. El procesador de sonido capta el sonido y lo convierte en vibraciones. Luego transmite estas vibraciones a través del hueso del cráneo hacia el oído interno.

• Lectura de labios o lectura del habla: es otra opción que ayuda a las personas con problemas de audición a seguir una conversación. Las personas que usan este método prestan mucha atención a los demás cuando hablan, observando cómo la persona que está hablando mueve la boca y el cuerpo. Hay entrenadores especiales que pueden ayudarle a aprender a leer los labios o el habla.

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