Opinión Política

Peter Muller

Resultados a Washington
Antes de entrar en los resultados del plebiscito y de recomendarle al gobernador Ricardo Rosselló lo que debe hacer con relación al Plan Tennessee, quiero indicarles que por primera vez en la historia política de Puerto Rico el distrito Mayagüez-Aguadilla superó en votos a favor de la estadidad y en el participación a los restantes 7 distritos. Lo tradicional es que Bayamón, Arecibo y San Juan son los distritos donde más estadistas hay pero esta vez se quedaron cortos.
Cuando estas cosas suceden siempre tiene que haber alguien detrás del telón, esta vez lo fue la senadora Evelyn Vázquez, quien se echó en sus hombros el cierre final de campaña a favor de la estadidad con un cierre sin precedentes en los 12 pueblos a la vez. Una vez más se comprueba que en la unión esta la fuerza. Los 5 alcaldes del PNP, los 7 presidentes municipales y Carlos Flores junto a los representantes Félix Lasalle, José Luis Rivera Guerra y Che Pérez se tiraron a la calle con Evelyn Vázquez e hicieron el trabajo junto a todo el liderato restante del PNP.
Buen trabajo, los felicito porque le dieron cátedra a todos de cómo hacer una buena campaña. Ahora vamos a lo que vinimos. Según el Plan Tennessee el gobernador tendrá que enviar 2 senadores y 5 Representantes al Congreso para que admitan a Puerto Rico como estado.
Este fue el mismo plan que utilizaron otros estados para presionar la admisión de sus territorios como estado. California, Iowa, Delaware y Tennessee entre otros lo lograron y hasta ahora no se le ha negado a ninguno. Nuestra humilde opinión al gobernador es que la junta que habrá de seleccionar estos representantes de Puerto Rico ante el Congreso tiene que tener claro que la mayoría de los escogidos deben ser Republicanos. La fórmula podría ser 2 senadores y 3 Representantes Republicanos, los otros 2 Representantes demócratas.
La Casa Blanca tiene un Presidente Republicano, el Senado y la Cámara federal la mayoría es Republicana, por lo tanto ellos no van a admitir nada que ponga en riesgo el control que tienen sobre ambas cámaras legislativas. Así que como decía El Chapulín, vamos a actuar con astucia para lograr resultados ante este gran triunfo de La Estadidad. Felicito a todos los que votaron e hicieron valer la democracia.

 

Charlie Hernández

EL BORRACHO, EL EMERGENTE Y EL IRRELEVANTE
Hace unos días un amigo me preguntó cuáles fueron las lecciones del pasado plebiscito y si había algo positivo del mismo. Aquí les comparto mi contestación.
Paradójicamente, el que ganó es el que más perdió. Los asimilistas celebraron con caras de amargura su 97% de los votos en una participación raquítica de 23%. Me recuerdan al conductor irresponsable que tiene que esperar que se le pase la borrachera para darse cuenta que durante su juerga chocó su automóvil. Todavía hoy están celebrando a pesar de que han convertido su ideal en un chiste de mal gusto tanto en Puerto Rico como en Estados Unidos. En pocos meses se han convertido en un partido sin mayoría, sin mandato, sin movilización, sin la confianza de los suyos y sin un ideal alcanzable. Cuando despierten de su euforia se darán cuenta.
El PPD tiene sus propios problemas. Convocó al retraimiento electoral y se fue de vacaciones en lugar de explicar a sus electores porqué había que boicotear el plebiscito. Ese vacío de liderato lo llenó exitosamente Aníbal Acevedo Vilá que entendió la confusión popular y guió al PPD al equivalente de “un segundo triunfo de la quinta columna”. El liderato PPD que hoy celebra me recuerda al corredor emergente que llega entusiasmado a primera base creyendo que bateó un hit. Aquellos llamados a hacer el trabajo no lo hicieron, no orientaron, no se organizaron. Confundieron boicot con indiferencia. Afortunadamente, la sabiduría de nuestra gente los salvó de ellos mismos.
El PIP y sus satélites mostraron una vez más su irrelevancia en la política puertorriqueña. Jamás pudieron explicar las razones para su boicot y su campaña de orientación (que la hicieron) fue insípida, tímida y al país le resultó indiferente. El chiste se explica sólo.
Mientras, el gran ganador fue el humor. El país tomó a chiste la descarada campaña millonaria de miedo y mentiras. No sólo no les creyó sino que se burló de ellos. No, la estadidad no es la medicina mágica para todos nuestros males y el ciudadano no se presta para que le tomen el pelo. Obviamente, el miedo está más en la mente del liderato político del país que en el alma de nuestra gente. Así, el plebiscito del 2017 será recordado como la consulta donde un vaso rojo derrotó la estadidad. También será recordado como la consulta donde unos compitieron contra ellos mismos, se hicieron trampa a ellos mismos y perdieron contra ellos mismos.

 

Luis Domenech Sepúlveda

Colonizados al servicio del colonizador
Decíamos en una columna anterior que para haber colonias tiene que haber colonizados. Ser colonia por imposición mediante la fuerza de las armas es sencillamente un delito contra los derechos humanos pero querer seguir siéndolo constituye un acto de autodegradación y flagelación. Y por supuesto, entre mayor la lealtad y el servilismo, mayor el nivel de confort para el colonizador cuyo objetivo no es otro que mantener a sus colonias en su mayor estado de subyugación y explotación para beneficio exclusivo de sus corporaciones multinacionales. De ahí la contundente expresión de Oscar López Rivera cuando subraya que “el mayor triunfo de los imperios es enseñar al colonizado a despreciarse a sí mismo”.
Prueba de ello es el apoyo incondicional que ha estado recibiendo la Junta de Control Fiscal de parte de los sectores más colonizados y fundamentalistas del anexionismo y el inmovilismo puertorriqueño. Como se sabe, la Junta fue impuesta arbitrariamente por el Congreso y el presidente de EEUU, no para enderezar las finanzas públicas, sino para cobrar los $70 billones que Puerto Rico le adeuda a los acreedores de Wall Street. Ello independientemente del colapso de los servicios esenciales como son salud, educación, Universidad de Puerto Rico, la pensión de los jubilados y la conservación de la infraestructura pública.
Como si ello no fuera suficiente, resulta igualmente mezquino y antipatriótico la abyecta campaña de improperios mediáticos que se está lanzando contra el patriota, Oscar López Rivera, tras su liberación de las mazmorras federales. Sencillamente, estos fundamentalistas de la extrema derecha son incapaces de entender que Oscar fue encarcelado, no por corrupto, depravado o vulgar criminal, sino por las mismas razones que motivaron a Jorge Washington a declararle la guerra a Inglaterra en 1775.
Éstos son los mismos que hubieran acusado de terrorista, comunista, socialista o traidor al primer presidente de Estados Unidos por haber logrado la independencia para su país. Quisieran ellos tener al menos un ápice de la vergüenza, dignidad, pureza y honradez de la que goza nuestro héroe nacional. El colonizado jamás podrá entender la madera de la que están hechos los patriotas puertorriqueños.
Éstos podrán ser minoría, pero siempre han representado lo más puro, decoroso y digno de nuestra consciencia nacional.
No conforme con todo ello, la ultraderecha colonial también pretende lanzar lodo contra el derecho de los universitarios a defender y salvaguardar el futuro y la solvencia económica de la Universidad de Puerto Rico. Naturalmente, se sabe que detrás de esa campaña existe una siniestra fuerza privatizadora para diezmar el prestigio intelectual de la UPR y trasladar su matrícula a sus respectivos recintos.
Sepan ustedes que la crisis económica de Puerto Rico fue creada deliberadamente por la corruptela neoliberal estadounidense en concierto y común acuerdo con sus lacayos del patio. Ahora pretenden responsabilizar al pueblo trabajador y al estudiantado universitario por semejante saqueo público.

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *