Opinión Política

Peter Muller

DECIDE TÚ, TUS DERECHOS

Mis queridos lectores. Todos esperamos por un momento importante en alguna de etapa de nuestra vida. Ha llegado el momento esperado, el momento más oportuno para que los puertorriqueños decidamos qué queremos hacer con nuestro futuro. Este plebiscito del 11 de junio no es uno común y corriente, es uno avalado por el departamento de justicia federal, el congreso y el presidente. Además tiene como seguimiento a los resultados lo que no tuvieron los anteriores, una ley aprobada por la legislatura que enviará de inmediato 2 senadores y 5 representantes al Congreso de los Estados Unidos.
Esta fue la misma estrategia que utilizó Tennessee en 1796 y finalmente después de tantas luchas sus ciudadanos lograron que los admitieran como estado, la misma estrategia la utilizaron California, Michigan, Kansas, Oregon, Iowa y Alaska. Como han visto muchos han tenido que pelear y exigir por años para que los admitan como estado, lo cual deja atrás ese pleplé de la oposición de que los americanos no quieren a los puertorriqueños como estado.
En Estados Unidos nada ha sido fácil, las mujeres pelearon por su derecho al voto, los negros se fajaron por los derechos civiles y muchos estados actuales tuvieron que exigir la Estadidad por muchísimos años como nosotros los puertorriqueños. Cuando un territorio ha comenzado como Estado, la confianza de los inversionistas ha sido tan grande que en los últimos dos casos de Alaska y Hawaii el ingreso de sus constituyentes aumentó en un 69% el primero y en un 52% el segundo. Eso quiere decir que los salarios de todos aumentaron dramáticamente, para que tengan una idea hoy en día en Alaska el ingreso promedio de un trabajador es de 69 mil y en Puerto Rico es menor de 19 mil dólares. Por esos todos nuestros hijos y nietos después de graduarse se van a trabajar y forjar su familia en un estado.

Eso se lo podemos dar aquí con la Estadidad y sacar a este país de la quiebra con el trabajo de todos y los miles de millones adicionales que van a llegar tan pronto seamos estado. Porque seguir sufriendo si tenemos la bendición divina de ser ciudadanos americanos y poder reclamar la Estadidad. Vota, no dejes que otros decidan por Ti.

 


 

Charlie Hernández

EL GOBIERNO OCULTO

Una de las principales responsabilidades de un gobierno democrático es mantener informado al país de la gestión oficial. Por ello, se declara que las graderías del público en la Legislatura deben estar abiertas durante los días de sesión, por ello existe una sala de prensa en la Fortaleza y otros edificios públicos, por eso se creó un portal cibernético para libre acceso al ciudadano, por eso se reconoce el derecho a libertad de prensa y de opinión y otros tantos ejemplos. La democracia no culmina el día de la elección y por ello, el gobierno tiene que ser transparente y accesible. Recordemos que es característico de gobiernos dictatoriales y déspotas la ocultación de la información relevante al ejercicio del poder.
La administración Rosselló ha desarrollado como estrategia de comunicación la ocultación, el gris y la penumbra. Ya nos habíamos acostumbrado a la jeringonza cantinflesca en que acostumbra expresarse el ejecutivo y creíamos que era su forma de hablar. Ahora sabemos que es una estrategia para hablar en doble mensaje, para decir no diciendo y no decir diciendo. Para colmo, los ejecutivos de su gobierno han copiado esa forma de expresión: todos hablan mucho y ninguno dice nada.Sustituyen la verdad con un anuncio comercial.
Por eso es tan importante el acceso del ciudadano a los documentos para constatar lo que no te quieren decir. Sin embargo, en el más reciente ejemplo de la estrategia de ocultación, llevamos semanas esperando que el gobierno brinde copia del presupuesto propuesto para el año fiscal que comienza el 1ro de julio. Ya esta administración carga la triste distinción de ser la que con mayor tardanza ha entregado a la Legislatura su primer presupuesto. No quieren que veamos, no quieren que sepamos, no quieren que los ajusticiemos. La estrategia es simple: si el pueblo no se entera de lo que viene antes del plebiscito, a lo mejor logran que un puñadito mayor de gente participe. Claro, a esto ayuda que la legislatura, que tanta prisa reclamaba a la administración anterior, esté dispuesta a entregar generosamente su facultad legislativa de revisión y estudio del presupuesto. ¿Y en el medio de esto? No les importa dejar a un país en la penumbra. Si no saben, no se quejan; si se enteran tarde, se quejan menos; si no se quejan, no nos cuesta votos. Hay que despertar y reclamar recordando que donde prolifera la ignorancia, reina la demagogia.

 


 

Luis Domenech Sepúlveda

EL “ESTALLIDO” DE LA MILLA DE ORO

Antes de entrar de lleno al tema de los incidentes de violencia acaecidos el pasado lunes, 1 de mayo de 2017, en el área bancaria de Hato Rey, conocida por todos como la Milla de Oro, me parece pertinente dar una ligera mirada al origen y trascendencia histórica de tan importante fecha internacional.
Como se sabe, el 1 de mayo es reconocido como el Día Internacional de los Trabajadores en honor a la trágica manifestación obrera de Chicago ocurrida en 1886 donde las fuerzas policiacas abrieron fuego contra los trabajadores que reclamaban una jornada de ocho horas laborales, beneficios marginales y mejores condiciones de trabajo. A partir de entonces comenzó una lenta pero progresiva jornada de negociación obrero-patronal que redundó en nuevos beneficios marginales como son el derecho a vacaciones, maternidad, plan médico, pensión de retiro, seguro social, salarios justos y razonables y ascensos. Todo ello contribuyó significativamente en el mejoramiento de la productividad, la calidad de vida y, más importante aún, el surgimiento de una clase media próspera y autosuficiente.
Sin embargo, la actual crisis económica por la que atraviesan la abrumadora mayoría de los pueblos capitalistas ha provocado una mayor brecha económica entre ricos y el resto de la población. Peor aún, se asegura que esa crisis ha sido deliberadamente provocada por los poderosos magnates del capitalismo mundial para beneficio propio. Tan es así que los últimos estudios indican que el 99% de la riqueza pertenece apenas al 1% de la población mundial lo que dramatiza la desigualdad económica entre las clases sociales.
Puerto Rico atraviesa por una deuda pública que supera los $70 billones y no cuenta con sus propios recursos para enfrentar a sus acreedores que no sea pasarle la factura al pueblo trabajador. Para ello, el Congreso de EE.UU. nos impuso la Ley PROMESA y la Junta de Control Fiscal con poderes ilimitados para obligar al gobierno colonial a pagar su deuda independientemente si ello significa la eliminación de servicios indispensables. Con ello se pretende estrangular la fuerza trabajadora imponiéndole la Ley 938 diseñada para reducir la jornada de trabajo, beneficios marginales y derechos adquiridos. Es decir, esta nueva ley pretende regresarnos a la época de los trabajadores de Chicago de 1886 cuando los gobiernos permitían descaradamente la explotación de los trabajadores. Como si ello no fuera suficiente, se pretende igualmente estrangular a la Universidad de Puerto Rico, nuestro más importante patrimonio nacional, reduciendo su presupuesto en más de $500 millones para convertirla en una institución inoperante. De ahí nuestro respeto por el estudiantado que ha sacrificado sus intereses personales a cambio de salvar la institución.
Como dijera Nelson Mandela: “los gobiernos que emplean la fuerza para imponer su dominio enseña a los oprimidos a responder con la misma fuerza para defenderse”. ¡Que viva Puerto Rico libre!

 

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