¿Ni rojos ni azules?

Lcdo. Luis Javier Hernández – Alcalde de Villalba

En medio de la vorágine electoral en la que estamos enfrascados hasta las elecciones generales del martes, 3 de noviembre del 2020, se argumenta por algunos que la determinación debe ser “ni rojos ni azules” para tratar de resolver los problemas de nuestro país.
Lo cierto es que dicho argumento es muy simple para una situación tan compleja. En todo el mundo hemos visto ejemplos de dicho pensar, donde suben al poder personas de hablar persuasivo, clamando por el fin del bipartidismo, pero que al llegar al poder, no tuvieron idea para la ejecución. Simplemente se limitaron a la oferta electoral y no a la administración pública. Como alcalde y administrador, señalo que desde afuera es fácil gobernar. Saber identificar los problemas y decir lo que la gente le gusta escuchar es la parte más fácil en la política. Ahora bien, cuando nos toca tomar decisiones en momentos difíciles, ejecutar, evaluar y corregir, allí es que se prueban los líderes de verdad. ¿Se puede creer que que los problemas del país se resuelven con sólo cambiar de color? Veamos. Es conocido por todos que tanto en los equipos rojos y azules hay gente muy buena, preparada, con excelentes ideas y capacidad de ejecución. Al igual que en los otros colores también hay gente con malas intenciones y que sólo te hacen el diagnóstico del problema sin hablarte del tratamiento. Quien te diga que la solución a los problemas de país se resuelven con un simple “ni rojos ni azules” te falta el respeto. Tiene que haber mayor profundidad en la solución. También tiene que haber una evaluación más rigurosa sobre quienes son estos autoproclamados líderes, sin ninguna trayectoria en el servicio por el cual tú puedas medir su ejecución.En resumen, lo establecido es que toda generalización es injusta. Y decir que todos los de un color son malos por la ejecución de unos pocos es igualmente injusto y presenta un desenfoque en la búsqueda de la solución de los problemas del país. No podemos continuar el implante de ideas simplistas en las mentes de nuestra gente. Hay que hablarles con la verdad y insertarlos en la discusión de las ideas de cara al futuro. Hay que darles oportunidades de aportar en la solución y en la reconstrucción del país.
Hay que ir sembrando la semilla del liderato en ellos y demostrarle que los problemas del país no se resuelven con un simple “ni rojos ni azules.”

Deja tu comentario:

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

Next Post

Regreso a clases, carta abierta

Juan Carlos Valderrama – Desde Nueva York Ya he hablado y escrito en relación a los niños y el COVID-19 o la pandemia como se […]
¡Suscríbete!

para recibir el Periódico Visión gratis cada semana en tu correo electrónico

A %d blogueros les gusta esto: