Municipios hacen ajustes en espera de recortes fiscales

Por: Christian Irizarry Maysonet

Anticipando el inevitable golpe fiscal que las medidas de austeridad gubernamentales representarán para las arcas municipales el año entrante, son varios los municipios que se han visto en la obligación de hacer ajustes para poder mantener operando.

A pesar de que no todos los municipios sentirán el impacto de la reducción económica con la misma severidad, los alcaldes y directores de finanzas municipales dicen estar haciendo los cambios necesarios para poder continuar el ofrecimiento de servicios sin tener que recurrir a cobro adicional o impuestos especiales, ni la reducción de jornada la plantilla laboral. Para algunos municipios, que cuentan con una situación fiscal más favorable, este ejercicio no ha sido muy complicado. Otros, cuentan una historia completamente distinta.

Recientemente, la alcaldesa de Barceloneta, Wanda Soler, nos comentó que algunas de las medidas que tuvo que tomar para evitar cesantear empleados fueron tales como la cancelación de las fiestas tradicionales del municipio, la eliminación del bono de verano que anualmente se le pagaba a los empleados municipales y una reducción de $25 de la partida que el municipio aporta al plan de retiro de sus empleados.

En Arecibo, la historia es muy parecida. La administración municipal de Arecibo ha implementado diferentes medidas para atender la merma de recursos en el erario público cómo el aumento en el Centro de Recaudación de Ingresos Municipales (CRIM) de un 70%, poniendo las tasas del CRIM en Arecibo al borde del máximo permitido por ley, y la controversial iniciativa del cobro por el recogido de la basura que se mantiene viva en los tribunales hasta el día de hoy.

El panorama en el municipio de Quebradillas parece ser un poco diferente, aunque de ninguna manera esperanzador. Según Heriberto Vélez Vélez, alcalde del municipio, “[h]emos tenido un superávit que ha ayudado para no tener que cesantear empleados públicos. Sin embargo, hemos tenido que hacer varios ajustes para cuadrar este presupuesto y prepararnos para el cantazo grande del año que viene”. El ‘cantazo grande’ al que se refirió el alcalde, es a la reducción de $350 millones por concepto de la reducción de la equiparación del CRIM que entra en efecto en el próximo año fiscal.

“De primera instancia reducimos los gastos en las actividades, como reducir las fiestas tradicionales de tres a cinco días, estamos considerando eliminar el Carnaval de Guajataca, y hemos reducido los donativos legislativos en un 50%”, añadió. Vélez no pudo precisar si los donativos legislativos serán eliminados en su totalidad, o si alguna otra medida de austeridad sea implementada, ya que al igual que muchos alcaldes, no tiene una cifra de con cuánto dinero contará en el año entrante.

Vélez, al igual que otro alcaldes, se encuentra apostando a la creación de empresas municipales con la intención de, eventualmente, poder trasladar a los empleados municipales a trabajos autosustentables dentro de éstas empresas. El alcalde explica que con la creación de empresas municipales, “cogemos a los empleados municipales y en vez de botarlos, le damos la opción de irse a esas empresas. El único cambio son los turnos disponibles que pueden variar”. Hasta el momento, el municipio de Quebradillas cuenta con dos empresas municipales: un parque acuático infantil y un campo de mini golf.

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