Mujeres sin equidad

Por: Gladys Guerra Arcelay

“Hay mucho camino que recorrer”, aseveró categóricamente la profesora universitaria y experta en temas de feminismo, Maite Ramos Ortiz, al referirse a las luchas de las mujeres por alcanzar la equidad de derechos en la sociedad. Este jueves, 8 de marzo se celebra el Día Internacional de la Mujer, sin embargo, a pesar de que estamos en pleno siglo XXI las diferencias en los derechos de las mujeres y hombres son evidentes.

Ramos Ortiz explicó que esta situación en gran medida se debe a que esta es una lucha complicada que debe llevarse a cabo en varios frentes simultáneamente. En el ámbito laboral todavía hay que combatir el discrimen, que a su vez se puede manifestar de distintas maneras. Por ejemplo, en algunas empresas todavía prefieren contratar hombres para cargos que tienen alta demanda de horas a la semana. Esto porque a los hombres no se les pregunta ni presiona qué arreglos familiares harán si tienen que trabajar horas en exceso o salir de viaje. En cambio, a las mujeres, se les pregunta si tienen hijos y se les cuestiona si podrán hacer su trabajo y cumplir con su función de madre. Y en caso, de que la mujer pueda trabajar horas extra y deje a sus hijos con los abuelos o con alguien que los cuide, entonces la sociedad las juzga por estar ausentes.

Otra situación que enfrentan las mujeres que impide lograr la equidad es la presión social. Un buen ejemplo de cómo se ve esta presión social es cuando se dice que las propias mujeres perpetúan el “status quo”, al criar a sus hijos con los prejuicios sociales que promueven la desigualdad entre los géneros. Según la profesora, una mujer sola criando a sus hijos no puede perpetuar la situación. Más bien toda la comunidad perpetúa los roles asignados. Explicó que básicamente lo que sucede es que nuestra sociedad está enmarcada en un paradigma que hace que se perciba a la mujer como la encargada de perpetuar los roles. Pero, para que se forme estos ciudadanos interviene todo el mundo que interactúa con ellos y les reafirma los estereotipos por los que se deben guiar, como: las tiendas que venden juguetes y ropa específicas para niños y niñas, en lugar de preparar juguetes que no contengan cargas de estereotipos sociales.

En opinión de la profesora la desigualdad no se puede lograr de un día para otro. Conlleva un cambio total de mentalidad, que solo se puede lograr si desde pequeños les enseñamos a los niños y niñas que no hay diferencias. También enseñarles sobre el concepto de que todos tenemos derecho a obtener las mismas cosas o acceso a los mismos estudios o trabajos.

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