Mi Opinión Política

Peter Muller

NADIE DECIDE POR MÍ

Este próximo domingo 11 de junio el pueblo de Puerto Rico decidirá su relación final con los Estados Unidos de América. Ese día estará en juego la dignidad de cada puertorriqueño y cada ciudadano americano que resida en nuestra isla. Todos tendremos la oportunidad de ayudar a acabar con la crisis de Puerto Rico con solamente participar en el plebiscito del próximo domingo sin importar la preferencia ideológica que tenga, lo importante es que no permita que otros decidan por ti el futuro de sus hijos y nietos. En mi carácter personal iré a votar por ‘La Estadidad’ porque entiendo que es la única solución para evitar que los nuestros sigan mudándose a los estados a vivir una mejor calidad de vida pudiendo tenerla en nuestro terruño. Votaré por La Estadidad porque tendremos la oportunidad de poder elegir al Presidente de los Estados Unidos y escoger 2 senadores y 5 representantes al congreso, eso se llama igualdad política. Votaré por La Estadidad porque recibiremos más de $10 mil millones adicionales en fondos federales lo que permitirá que podamos tener mayores ingresos y beneficios, además de mejores carreteras y mayores obras permanentes y de infraestructura. Eso se llama igualdad económica. Votaré por la Estadidad porque no quiero discrimen social contra los nuestros. Así como las mujeres y los negros estadounidenses pelearon y exigieron sus derechos los puertorriqueños debemos hacer lo propio. A mí me enseñaron a reclamar mis derechos y luchar por mis causas sin violencia ni disturbios y ese derecho es a través del voto que garantiza la democracia y la constitución de Puerto Rico y los Estados Unidos.
Tenemos la mejor arma y esa arma es el voto que garantizará tu ciudadanía americana y la oportunidad de volver a levantarnos como país. Se y estoy seguro que mis hijos y nietos me agradecerán en un futuro mi participación en este plebiscito porque les aseguraré que vivan decentemente en su isla sin tener que abandonarla y sin tener que lamentar la inacción de parte nuestra, los miraré orgulloso, con la frente en alto y con valentía para decirles que yo aseguré su dignidad y una mejor calidad de vida para ellos. No permitas que otros decidan por tus hijos.

 


 

Charlie Hernández

LA CONSULTA DE LOS INCAUTOS

Hacía tiempo que no observaba una tomadura de pelo como la del propuesto plebiscito. El mismo se diseñó para lograr una victoria artificial de la estadidad y hacerle creer a los incautos que la asimilación estaba a la vuelta de la esquina. Cambiaron las reglas electorales que han imperado durante décadas para validar todo tipo de triquiñuelas, han usado indiscriminada, ilegal e irresponsablemente fondos públicos para promocionar su causa como si no viviéramos en un país en quiebra, han ignorado el sonoro tapaboca del gobierno federal que ha rehusado validarles su consulta, han dicho todo tipo de mentiras para mover al elector a la estadidad y son capaces de perder corriendo solos contra ellos mismos.
Sería una falta de respeto y orgullo propio validarles su consulta con nuestra participación. Sabiendo que el pueblo reconoce que esa consulta no va a resolver nada, los asimilistas han tratado de hacernos creer que todos los problemas son por la falta de estadidad y todas las soluciones son con la estadidad. Ese es un argumento ignorante para ignorantes. Si así fuera, todas las naciones del mundo pedirían la estadidad a los americanos.
Sin embargo, vemos como descaradamente el PNP busca manipular el dolor de nuestro pueblo para revivir aquello de que la estadidad es para los pobres ignorando que el americano les dijo que esa opción no es posible mientras seamos pobres. Curioso, lo que para los asimilistas es un incentivo para los americanos es un disuasivo.
Con todo ese esfuerzo, el asimilismo no ha entusiasmado ni a los suyos. Ante eso, ahora proclaman que hay que votar por la estadidad para empujar a los americanos a atender el asunto del estatus y que con el resultado vendrá una contestación del norte. ¡Otra fantasía! ¿Qué contestación dieron los americanos tras las consultas de 1967, 1993, 1998 y 2012? Ni siquiera dijeron “this mouth is mine”.
¿Por qué ahora van a contestar lo que no han querido decir en más de cien años? ¡Hay que ser bien incauto!
El gobierno PNP necesita el plebiscito para echarle la culpa a los Estados Unidos de las deficiencias y fracasos de su gobierno. Cuando no ocurra nada dirán que el problema es que los americanos no han querido responder al reclamo de estadidad. No participaré en el plebiscito pues me sentiría como un incauto prestándome para semejante pantomima y porque sé que la luna no es de queso ni se come con melao.

 


 

Luis Domenech Sepúlveda

EL PIP ANTE EL BOICOT PLEBISCITARIO

Desde su fundación en 1946, el Partido Independentista Puertorriqueño ha tenido como norte adelantar la descolonización e independencia de Puerto Rico mediante métodos pacíficos y democráticos. De ahí nuestra participación ininterrumpida en el proceso electoral de Puerto Rico desde 1948 aún cuando reconocemos que se trata de un proceso colonial amañado, manipulado y controlado por Estados Unidos.
Ello nos ha permitido mantener presencia y protagonismo independentista, no tan solo en la toma de decisiones del gobierno colonial, sino también en el fortalecimiento y preservación de nuestro carácter, resistencia y consciencia nacional tan necesario para nuestra sobrevivencia misma como país antillano y latinoamericano. Nuestro compromiso político siempre ha estado motivado por la defensa de los mejores intereses del pueblo de Puerto Rico. Ello explica nuestras luchas históricas por los derechos humanos, la justicia social, salud y educación pública, medioambiente, equidad y la sana administración pública. Ningún otro partido de minoría ha logrado sobrevivir electoralmente por espacio de 71 años como ha sido el historial patriótico del Partido Independentista Puertorriqueño. Todo ello, gracias a la perseverancia, constancia y compromiso institucional con nuestra liberación nacional. De eso trata, precisamente, la razón de ser del Partido Independentista Puertorriqueño.
Establecida nuestra postura ideológica, recientemente me preguntaba un amigo por qué el PIP decidió boicotear el “plebiscito para la descolonización inmediata” del 11 de junio cuando el partido había logrado aglutinar un “junte soberanista” a favor de la “libre asociación/independencia”. Como se saber, originalmente el PIP había endosado el plebiscito porque el mismo incluía únicamente las fórmulas descolonizadoras reconocidas por el derecho internacional como son la integración, libre asociación e independencia. Pero no es menos cierto que el PIP había condicionado su participación a que el Departamento de Justicia federal no impusiera el ELA colonial en el plebiscito. Incluso, el PIP le había advertido al gobernador, Ricardo Rosselló Nevares, que de consultarlo, Justicia Federal era capaz de imponer el ELA colonial para malograr el plebiscito, frenar el clamor estadista y defender sus intereses geopolíticos y coloniales. Y el tiempo nos dio la razón.
Naturalmente, Justicia Federal tomó su decisión para mantener control absoluto de su colonia tal y como lo había anticipado Rubén Berríos Martínez. Ante ese empeño de perpetuar el colonialismo, el PIP optó por boicotear esta farsa plebiscitaria por cuestiones de dignidad. Sencillamente, este plebiscito es una descarada tomadura de pelo que solo los incautos son capaces de legitimar.
Aunque sabíamos de partida que el plebiscito había sido deliberadamente diseñado por el anexionismo con propósitos electoreros, no es menos cierto que el mismo cumplía con el proceso descolonizador al excluir el ELA colonial como alternativa. No obstante, los anexionistas, tal y como lo había anticipado el PIP, doblaron rodillas y acataron las directrices de los federales al incluir la colonia entre las alternativas descolonizadoras. Una vez más quedó inequívocamente demostrado que el anexionismo es tan colonizado como su contraparte inmovilista.
No se puede descolonizar a un país con la colonia misma. El 11 de junio, todos con el PIP al boicot plebiscitario.

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